Dosis recomendadas de Aceite de Coco

 

Aceite de Coco Extra Virgen Ecológico

Aceite de Coco Extra Virgen Ecológico

El Aceite de Coco no es un medicamento, sino un alimento natural. Por lo tanto, puede usarse sin temor en la cocina como ingrediente habitual en lugar de cualquier otra grasa como la mantequilla o los distintos aceites vegetales. Cuando se usa el Aceite de Coco como parte de una terapia para combatir una enfermedad, suelen recomendarse dosis concretas de este alimento. Por ejemplo, muchos cardiólogos recomiendan tomar unas tres cucharadas diarias de Aceite de Coco para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Hemos recopilado de internet unas pautas de consumo orientativas en función del peso. Estas recomendaciones son para el consumo diario de Aceite de Coco Virgen para personas mayores de 12 años.

 

Más de 11 Kg: 1 Cucharada al día

Más de 23 Kg: 1 1/2 Cucharadas al día

Más de 34 kg: 2 Cucharadas al día

Más de 45 Kg: 2 1/2 Cucharadas al día

Más de 57 Kg: 3 Cucharadas al día

Más de 68 Kg: 3 1/2 Cucharadas al día

Más de 79 Kg: 4 Cucharadas al día

La forma de tomar el aceite de coco es a elección de cada uno. Puede tomarse Aceite de Coco untado en pan, en cucharadas directamente, disuelto en cualquier bebida, como aderezo de ensaladas o como parte de cualquier receta de cocina.

Hay que recordar que el Aceite de Coco no pierde sus propiedades al pasar de estado sólido a líquido ni al calentarse y enfriarse, por lo que cualquier uso es posible.

Para más información acerca del uso del Aceite de Coco en la cocina, pinche aquí.

Más sobre el Aceite de Coco y el Alzheimer

Aceite de Coco y Alzheimer

Aceite de Coco y Alzheimer

Son muchas las preguntas que nos llegan relacionadas con el Aceite de Coco y el Alzheimer. Muchas personas se aventuran a suministrar Aceite de Coco a los enfermos de esta horrible enfermedad sin comprender exactamente qué es lo que están haciendo y porqué. Es importante comprender que el Aceite de Coco es un alimento magnífico pero que no tiene efectos milagrosos. Si el Aceite de Coco funciona bien como suplemento para los enfermos de Alzhemimer no es algo milagroso, sino científico, y como cualquier solución científica hay que comprenderla para aplicarla bien.

Ya hemos comentado en otras entradas que el Aceite de Coco es una grasa saturada que tiene la virtud de metabolizarse en energía en el hígado. La conversión de grasa en energía produce unos elementos llamados cuerpos cetónicos. Estos cuerpos cetónicos pueden ser usados por algunos órganos del cuerpo humano como el corazón o el cerebro para conseguir energía y aquellos que no se utilizan son desechados por la orina. Habitualmente, para crear cuerpos cetónicos hay que entrar en un estado llamado cetosis, que se produce cuando se priva al organismo de azúcar y de los alimentos que producen azúcar al ser digeridos, principalmente los hidratos de carbono. Al no tener glucosa disponible, el organismo entra en cetosis y comienza a utilizar la grasa como combustible, produciendo los cuerpos cetónicos.

Pues bien, el cerebro de los enfermos de Alzheimer tiene dificultad para utilizar la glucosa como combustible. Por ello, si reducimos al máximo el aporte de alimentos que producen glucosa y potenciamos los alimentos que nos van a hacer producir cuerpos cetónicos, le damos al cerebro un combustible alternativo que sí puede utilizar con normalidad y es por ello que se cree que los enfermos mejoran o al menos dejan de empeorar. Sus cerebros vuelven a estar provistos de la energía necesaria que necesitan para funcionar.

Por ello, tomar Aceite de Coco no es suficiente para que este mecanismo funcione. Además de potenciar la dieta con Aceite de Coco es necesario reducir al máximo la ingesta de alimentos y bebidas que contengan hidratos de carbono. Son estos alimentos los que se metabolizan en glucosa de manera más sencilla y rápida y son los que tenemos que evitar. En general, todas las harinas, pastas, féculas, azúcares, alcoholes y demás alimentos que tengan un contenido más que testimonial de hidratos de carbono.

Al ingerir hidratos de carbono, estos se descomponen en el estómago de manera inmediata en dos glúcidos: fructosa y glucosa, elevando por tanto nuestro nivel de glucosa en sangre y proporcionando energía inmediata a cualquier parte del cuerpo. Nuestro objetivo, por lo tanto, debe ser restringir este aporte energético y forzar a que el organismo utilice las grasas como combustible para aportar la energía necesaria a los distintos órganos. Si, en ese momento, ingerimos habitualmente Aceite de Coco, será más sencillo para el organismo hacer este cambio de combustible mediante el proceso denominado cetosis que hemos comentado antes.

La única excepción a esta regla son los enfermos de diabetes. Si bien las personas normales no tienen problema en deshacerse del exceso de cuerpos cetónicos que se producen en la cetosis y de equilibrar el pH de la sangre, los enfermos de diabetes no pueden realizar estas dos tareas con tanta facilidad y entran fácilmente en un estado llamado cetoacidósis ácida que es peligroso para la salud. Por ello, si el enfermo de Alzheimer al que quieren ayudar con esta terapia suministrándole Aceite de Coco es, además, enfermo de diabetes, deben evitar provocarle la cetosis y deben consultar con su médico antes de comenzar a aplicar este tipo de dieta.