El Aceite de Coco, el Elixir de la Vida

El Aceite de Coco, el Elixir de la Vida

Portada del libro El Aceite de Coco, el Elixir de la Vida

Se acaba de publicar el libro electrónico El Aceite de Coco, el Elixir de la Vida, un completo manual en el que se repasan los principales usos y beneficios del Aceite de Coco Virgen. El libro electrónico está disponible para descargarse en PC, Tablet, Smartphone, o libro electrónico en las siguientes webs de Amazon, pero se puede acceder a cualquiera desde cualquier país:

Si prefiere una copia impresa del libro, puede conseguirla aquí.

El libro, escrito por Carlos Abehsera, autor del éxito de ventas Adelgazar sin Milagros, además de recopilar toda la información acerca del Aceite de Coco Virgen, nos cuenta su experiencia personal de varios años usando este producto. En sus páginas, el autor nos explica como decidió añadir Aceite de Coco a su dieta y a la de su familia y cómo ha utilizado el Aceite de Coco para luchar contra la obesidad, la dermatitis y otros problemas de salud.

En su clásico estilo personal, nos relata como usó el Aceite de Coco para eliminar los problemas en la piel de uno de sus hijos y como compaginó en su alimentación el Aceite de Coco Virgen con el Aceite de Oliva.

Si quiere tener siempre disponible esta información en formato electrónico para llevar en su PC, su Tablet, su teléfono o su libro electrónico, no dude en descargarse el libro hoy mismo.

El Aceite de Coco en los animales

Perros Durmiendo

Perros Durmiendo

Una de las preguntas que empezamos a recibir con más asiduidad se refiere a los efectos que puede tener la introducción del Aceite de Coco en la dieta de nuestros animales, y más concretamente, de los perros. A instancias de una lectora, preguntamos a una veterinaria acerca de este tema y esta fue la respuesta que nos dio.

Respecto a las dudas sobre el uso del Aceite de Coco en animales, hay que detallar antes un par de puntos:

En primer lugar, aclarar que no es la composición inicial de la grasa vegetal sino su procesamiento industrial lo que hay que tener en cuenta, es decir, si tomamos una grasa vegetal natural, tal cual se extrae por prensado (no vale para las que necesitan químicos, presión y temperatura), generalmente suelen llevar grasas de buena calidad. La proporción de cada familia de grasas varía según la especie vegetal (coco, oliva, maíz, girasol…).

En segundo lugar, hay que tener en cuenta el procesamiento industrial que recibe el producto original, la materia prima. Generalmente, el transporte de líquidos requiere unas condiciones especiales que encarecen mucho el proceso, por lo que a las grasas naturales se las somete a procesos químicos y físicos (hidrogenación, desaturación, calentamientos, etc) que las transforman en grasas elaboradas mas densas (margarinas vegetales) moldeables, semisóloidas y mas fáciles de empaquetar y transportar. Además, se incrementa el tiempo de caducidad y son mas estables ante las agresiones de los elementos (desecación, calor, humedad, etc).

El problema es que, una vez realizado el proceso, no hay marcha atrás. Hidrogenar una grasa es fácil y barato: deshidrogenarla de nuevo es caro y difícil: no es rentable. Derretir una margarina vegetal no la convierte de nuevo en el aceite original con sus propiedades originales. Si tomamos como ejemplo el aceite de oliva, tan recomendado por los médicos, lo transformamos en margarina y luego la derretimos, no se convierte de nuevo en aceite de oliva, sus propiedades químicas han cambiado.

Como he mencionado en el primer punto, la proporción de grasas hidrogenadas y no hidrogenadas que le dan la calidad al aceite vegetal original devenga en una margarina con menor o mayor cantidad de hidrogenados (mas o menos sana). Resumiendo: Cuanta mayor calidad tenga el aceite original, menos grasas “insanas” tendrá la margarina, pero las tendrá. Cuando consumamos un producto graso, lo que debemos ver no es tanto el origen de la grasa como su procesamiento industrial. En una etiqueta de un producto de bollería industrial se indica que contiene grasas procedentes de aceite de oliva, eso es una falacia: grasas procedentes de aceite de oliva NO es aceite de oliva, es un preparado a base de aceite de oliva transofmardo industrialmente.

Con el aceite de coco sucede lo mismo. Si el aceite de coco se obtiene por prensado natural, adelante, consúmalo con todas la garantías. Pero si ha sufrido procesamientos industriales, entonces hay que saber qué procesos han sido y en qué han convertido a esa materia prima.

Dicho todo esto, con respecto a los animales, aplicamos la misma norma que para las personas, pues su metabolismo no dista tando del de los humanos. Si compramos un pienso de calidad media-alta que contenga grasas vegetales, y si esas grasas son aceites naturales de coco, perfecto, pero si es un pienso de media a baja calidad (los baratos, las marcas blancas) hay que leer la etiqueta con sumo cuidado y desconfiar de todo lo que suene a “materia grasa procedente de aceites vegetales naturales” o es aceite vegetal, o es producto industrial alterado, no hay otra.

Si eres de los propietarios que decide preparar personalmente la dieta de su mascota, no hay ningún problema en que se sustituya el aceite de oliva por el de coco en aquellas especies que puedan consumirlo (la mayoría), siempre que empleen aceite, no margarinas y/o “grasas procedentes de….”

Sandra López, Veterinaria Colegiada MA29-10821 del ICOV Málaga.