Más de 300 usos del Aceite de Coco

Lista de 330 Usos del Aceite de CocoEn esta web hemos recopilado en numerosas ocasiones listas que incluyen los beneficios del Aceite de Coco para la salud, e incluso hemos recopilado listas de artículos de investigación médica sobre el uso del Aceite de Coco para tratar diversas enfermedades. Sin embargo, tenemos que reconocer que la compilación más completa que existe es la que ha realizado Jennifer, la “Madre Híbrida Rasta” en su blog Hibrid Rasta Mama. Jennifer ha conseguido compilar una lista de 333 usos distintos del Aceite de Coco que personalmente ha investigado, según escribe, uno a uno.

La lista empezó hace ya algún tiempo con 80 usos, aumentó a 150 y casi de inmediato a 160. Ahora, la lista cuenta ya con 333 usos posibles investigados del Aceite de Coco y creemos que ha llegado el momento de traducirla para que más personas puedan compartirla y conocer de primera mano los beneficios de este magnífico producto.

[warning]Jennifer comienza su artículo explicando que la lista de usos del Aceite de Coco no debe ser tomada como consejo médico y, en cualquier caso, debe consultarse siempre a un médico profesional de confianza para tratar cualquier dolencia o enfermedad. También explica que si bien ha invesitado exhaustivamente cada uso incluido en la lista, existen un puñado de aplicaciones que ha incluido que provienen de experiencias personales recopiladas en los foros de salud y bienestera y no de investigación documentada[/warning].

Esta es la lista de los 333 usos del Aceite de Coco:

El aceite de coco para la Salud General y Bienestar

  1. Supresor del apetito – la grasa en el aceite de coco desencadena la liberación de la hormona colecistoquinina lo que ralentiza el movimiento del alimento a través del tracto digestivo. Es el último nutriente en ser digerido digeridos y salir del estómago, proporcionando una sensación de satisfacción duradera después de comer.
  2. Lactancia materna – para las madres lactantes, consumir un mínimo de 3 ½ cucharadas de aceite de coco todos los días va a enriquecer y aumentar la producción de leche.
  3. Huesos y Dientes – el Aceite de Coco ayuda en la absorción del calcio y del magnesio y por tanto conduce a un mejor desarrollo de los huesos y dientes.
  4. Digestión – las grasas saturadas presentes en el Aceite de Coco ayudan a controlas los parásitos y hongos que causan indigestión y otros problemas relacionados con la digestión, como el síndrome del intestino irritable.  La grasa en el aceite de coco también ayuda en la absorción de vitaminas, minerales y aminoácidos, haciéndote más sano en general.
  5. Incremento Energético – el Aceite de Coco aumenta la energía y la resistencia por lo que es un gran complemento para los atletas, así como aquellos que necesitan una rápida recuperación del esfuerzo.
  6. Ejercicio – el Aceite de Coco se ha comprobado que estimula el metabolismo, mejora la función tiroidea y aumentan los niveles de energía, todo lo cual ayuda a disminuir la grasa no deseada y aumentar el músculo.
  7. Mejora la secreción de insulina y la utilización de glucosa en la sangre lo que es ideal tanto para los diabéticos y no diabéticos que quieren estabilizar su azúcar en la sangre antes de abordar otros problemas de salud.
  8. Función Pulmonar – aumenta la fluidez de las membranas celulares.
  9. Embarazo – Ayuda a prevenir la diabetes gestacional, ayuda a la función renal, mantiene bajo control la enfermedad de la mañana, y protege a la futura madre de una gran cantidad de amenazas potenciales de infecciones, del mismo modo que aumenta su inmunidad, que es naturalmente más débil durante el embarazo.
  10. Evita la oxidación de los ácidos grasos
  11. Tono de piel – promueve un tono de piel más firme con menos flacidez.
  12. Cura contra el Estrés - Aliviar la fatiga mental mediante la aplicación de aceite de coco en la cabeza en un movimiento circular y un suave masaje. El aroma natural de coco es extremadamente calmante ayudando así a reducir su nivel de estrés.
  13. Absorción de Vitaminas y nutrientes – específicamente magnesio y calcio.
  14. Pérdida de peso - las grasas saturadas contribuyen a la pérdida de peso y también aumentan la tasa metabólica.

Aceite de coco para los problemas de salud crónicos (cuando se toma internamente es conocido por ayudar, prevenir, aliviar o incluso curar estos problemas de salud)

  1. Reflujo Ácido / Ayuda contra la Indigestión (si se toma después de una comida)
  2. Fatiga Adrenal
  3. Alergias (fiebre del heno estacional)
  4. Demencia / Alzheimer
  5. Asma
  6. Autismo
  7. Regulación de la presión arterial
  8. Función intestinal (especialmente eficaz cuando se utiliza junto con el un alzador para el WC)
  9. Infecciones bronquiales
  10. Cáncer – se ha demostrado para prevenir el cáncer de mama y de colon en las pruebas de laboratorio
  11. Candida Albicans
  12. Síndrome del túnel carpiano
  13. Cataratas
  14. Colesterol - Mejora el ratio HDL (colesterol “bueno”) / LDL (colesterol “malo”)
  15. Síndrome de fatiga crónica
  16. Enfermedad de Crohn y la inflamación resultante
  17. Circulación / sensación de frío todo el tiempo
  18. Los resfriados y los virus
  19. Estreñimiento
  20. Fibrosis Quística
  21. Cistitis
  22. Enfermedades degenerativas – proporciona antioxidantes para combatir los radicales libres que frenan las enfermedades degenerativas como la artritis
  23. Depresión
  24. Tenosinovitis De-Quervains
  25. Diabetes – ayuda con las ansias al estabilizar el azúcar en la sangre. También facilita las neuropatías y la picazón.
  26. Disentería
  27. Eczema – además de tomar internamente, muchos han obtenido éxito aplicándolo externamente.
  28. Edema
  29. Endometriosis
  30. Aumenta la energía
  31. Epilepsia – conocido por disminuir las convulsiones epilépticas
  32. Ayuda en procesos de Fiebre
  33. Fibroquístes Mamarios
  34. Piel escamosa, seca
  35. Enfermedad de La vesícula biliar y dolor
  36. Gases
  37. Gastritis
  38. Glaucoma
  39. Gonorrehea
  40. Gota
  41. Enfermedad de Graves
  42. Enfermedad de las encías
  43. H. Pylori
  44. Halitosis
  45. Hashimoto
  46. Piojos
  47. Enfermedades del Corazón – protege las arterias de las lesiones que causan la aterosclerosis.
  48. Hemorroides – se pueden aplicar externamente o internamente dos veces al día. Además, reduce la incidencia de las hemorroides.
  49. VIH - se sabe que reducen la carga viral
  50. Regulador Hormonal
  51. Hipertiroidismo
  52. Generador del Sistema Inmunológico
  53. Inflamación
  54. Gripe
  55. Síndrome del Intestino Irritable
  56. Ictericia
  57. Enfermedad renal
  58. Cálculos renales – Ayuda disolviéndolos
  59. Enfermedad hepática
  60. Enfermedad de Lou Gehrig (ALS)
  61. Baja coagulación en la sangre (por deficiencia de vitamina K)
  62. Enfermedad pulmonar
  63. Lupus
  64. Síndrome de malabsorción
  65. Desnutrición
  66. Calambres menstruales
  67. Claridad Mental
  68. Menopausia – estabiliza las hormonas y reduce los sofocos
  69. Alivio en la Menstruación - regula el dolor / calambres y el flujo abundante de sangre
  70. Migrañas – con el uso regular, el Aceite de Coco puede ayudar a reducir el número y severidad
  71. Mononucleosis
  72. MRSA
  73. Esclerosis Múltiple
  74. Osteoporosis
  75. Pancreatitis
  76. Parásitos (como la tenia, trematodos hepáticos y giardia)
  77. Enfermedad de Parkinson
  78. La enfermedad periodontal y las caries
  79. Neumonía
  80. Crecimiento de la próstata (hiperplasia prostática benigna)
  81. Retinosis Pigmentaria
  82. Retinopatía
  83. Raquitismo
  84. Problemas de la piel
  85. Escorbuto
  86. Tos del fumador
  87. Venas de araña
  88. Staphyloccus Aureus
  89. Úlceras estomacales
  90. Tinnitus
  91. Hongos de Uña
  92. Tordo
  93. Función de la Tiroides
  94. Tifoidea – mata el virus que lo causa
  95. Colitis ulcerosa
  96. Infecciones del Tracto Urinario (infecciones de la vejiga)
  97. Infecciones vaginales por levaduras (también se puede aplicar externamente para aliviar el picor)

Aceite de coco para los problemas de salud crónicos (cuando se aplica por vía tópica es conocido por ayudar, aliviar o incluso curar estos problemas de salud)

  1. Acné
  2. Alergias / Fiebre del Heno – frotar un poco en el interior de las fosas nasales para el alivio rápido. El polen se adhieren al aceite.
  3. Artritis
  4. Pie de Atleta
  5. Dolor de espalda / músculos doloridos
  6. Calvicie - aplicar tres veces al día sobre la zona afectada de la pérdida del cabello. El aceite de coco ayuda a la regeneración celular.
  7. Forúnculos y Quistes
  8. Canker Sores Aftas
  9. Celulitis
  10. Herpes Labial
  11. Conjuntivitis – aplicado alrededor y en el ojo
  12. Dermatitis de contacto
  13. Decongestionante – frotar el aceite de coco en el pecho y debajo de la nariz congestionada cuando se sufre un resfriado o alergias.
  14. Eczema
  15. Verrugas Genitales – a través de la aplicación tópica durante 6 semanas y los enemas de aceite de coco dos veces al día dependiendo de la ubicación de las verrugas.
  16. Enfermedad de las Encías y Gingivitis – se usa como pasta de dientes o frotando directamente sobre las encías
  17. Herpes (aplicación tópica y tomado internamente)
  18. Urticaria
  19. Picazón en los ojos – ponga una gota de Aceite de Coco en el ojo que le pique. Tendrá la visión borrosa durante un par de minutos, pero el picor desaparecerá!
  20. Los queloides – Aplicar aceite de coco para la piel con cicatrices o queloides tres veces al día para ayudar a reducir la hinchazón y restaurar la piel de aspecto saludable.
  21. Queratosis pilaris – utilizar solo o en combinación con sal o azúcar para formar una pasta exfoliante.
  22. Pink Eye – aplicado alrededor y en el ojo
  23. Psoriasis
  24. Rosácea
  25. Herpes
  26. Verrugas

Aceite de coco para cuestiones de salud esporádicos, problemas de piel y enfermedades o lesiones ocasionales

  1. Manchas en la Piel (también conocidos como manchas del hígado) – La aplicación de aceite de coco directamente al punto le ayudará a desvanecerse.
  2. Mordeduras de animales – Le sugiero que consulte a un profesional médico de confianza para todas las mordeduras de animales sin embargo, la aplicación de Aceite de Coco para limpiar la herida puede acelerar la curación y reducir la posibilidad de infección.
  3. Sustituto Antiácido – el Aceite de Coco en infusión con canela puede aliviar el ardor de estómago ocasional.
  4. Llagas de cama – el Aceite de Coco se pueden aplicar directamente a las úlceras por presión para reducir la inflamación, acelerar la cicatrización y prevenir la infección.
  5. Marcas de Nacimiento – se puede utilizar después de un tratamiento de reducción láser para ayudar en la curación. También se puede aplicar después de un tratamiento de vinagre de sidra de manzana para ayudar a apoyar y facilitar el proceso de decoloración.
  6. Mordeduras de Lactancia – hace poco descubrí que incluso un hijo de 3 años pueden tomar un bocado de ti! Aplicar aceite de coco cada hora para prevenir la infección y promover la cicatrización.
  7. Huesos Rotos – acelera el proceso de curación cuando se toman internamente, ayudando con la absorción de calcio.
  8. Moretones – aplicar directamente a la contusión, el Aceite de Coco mejora el proceso de curación mediante la reducción de la hinchazón y el enrojecimiento.
  9. Mordeduras y Picaduras de insecto – cuando se aplica directamente a una picadura de insecto o mordedura, el Aceite de Coco puede detener la picazón y sensación de ardor, así como acelerar el proceso de curación.
  10. Quemaduras – aplicar inmediatamente y seguir aplicando hasta que sane la quemadura. Reduce el riesgo de cicatrización permanente y promueve la curación.
  11. Varicela – tomar internamente y aplicar por vía tópica, aliviando el prurito, reduce la inflamación y reduce la gravedad y duración de la enfermedad.
  12. Ojos secos – aplicar un pequeño toque en la esquina de cada ojo por la noche para aliviar la resequedad en los ojos sin los químicos que se encuentran en forma de gotas para los ojos.
  13. Infección de oído – aplicar unas gotas dentro del oído dos veces al día para el alivio del dolor. También combate la infección en sí.
  14. Intoxicación alimentaria – reduce la severidad de los síntomas y mata a las bacterias que la causan.
  15. Padrastros- se aplica a la uña para prevenir la infección y promover la cicatrización.
  16. Curación – cuando se aplica sobre rasguños y cortes, el Aceite de Coco forma una capa fina, que protege la herida del polvo de fuera, las bacterias y los virus. Aplicar el Aceite de Coco hasta que el proceso de curación y reparación de los tejidos dañados finalice. Además, huele mucho mejor que nada de lo que compres en la farmacia.
  17. Impotencia – No tengo ninguna prueba de que esto funcione, pero de acuerdo con muchos hombres en los foros de salud natural y bienestar, el Aceite de Coco ha puesto el ánimo de nuevo en su camino, si me entiendes.
  18. Uñas encarnadas – Ayuda en la cicatrización, combate las infecciones y evita las uñas enterradas en el futuro.
  19. Insomnio – el consumo de una dosis diaria de aceite de coco ayuda a regular las funciones corporales incluyendo el sueño.
  20. Jock Itch – frotar sobre la zona afectada y dejar que comience la sanación. Las propiedades anti-hongos mantendrá a raya los brotes.
  21. Laringitis – gárgaras con un poco de aceite de coco derretido y diluido con agua.
  22. Calambres en las piernas – el Aceite de Coco puede frotarse en las piernas, así como tomarse internamente para apoyar la absorción de calcio y potasio, tanto que evitan calambres en las piernas.
  23. Los piojos – puesto en breve como parte de mi serie sobre la salud de coco.
  24. Mastitis – consumir 4 cucharadas de aceite de coco a diario le proporciona suficiente ácido acrílico que tiene un efecto antibacteriano fuerte.
  25. Quitar Lunares – cuando se aplica con una compresa con vinagre de sidra de manzana durante varias semanas, los lunares tienden a reducirse o simplemente desaparecen.
  26. Náusea – frotar un poco de aceite de coco en la parte interior de la muñeca y el antebrazo para calmar un malestar estomacal.
  27. Pezones – funciona muy bien para nutrir, evitar el dolor en los pezones agrietados o secos. Aplicar a una bola de algodón y dejar en sus pezones entre las tomas.
  28. Nariz sangrante – el Aceite de Coco puede prevenir la hemorragia nasal que es causada por la sensibilidad a la intemperie, calor extremo y frío extremo. Esta condición ocurre cuando las vías nasales se secan debido al aire frío o seco que resulta en quemaduras y grietas en las membranas mucosas y por ello ocurre el sangrado. Para evitar esto, ponga un poco de Aceite de Coco en sus fosas nasales. Unte su dedo con aceite de coco y luego acuéstese e introduzca de su dedo en la nariz. Hacer esto fortalece y protege los capilares en los conductos nasales.
  29. Salud Oral – Le sugiero que lea Cure Tooth Decay por Ramiel Nagel para obtener una mejor comprensión de los efectos del aceite de coco en la salud oral.
  30. Cirugía Oral – si se frota sobre la zona de la cirugía, se acelera el tiempo de cicatrización y previene la infección.
  31. Proteccíón y eliminación de la Picazón en la infección de la hiedra venenosa, el roble y el zumaque.
  32. Tiña – aplicar el aceite de coco a la zona 8-10 veces por día hasta que sane.
  33. Mordeduras de serpiente – detiene el dolor, el ardor y la comezón asociada con una mordedura de serpiente mientras que promueve la cicatrización de la herida. También neutraliza el veneno.
  34. Dolor de Garganta – añadir una cucharada, calentar el agua y hacer gárgaras.
  35. Ronquidos - frotando un poco de aceite de coco en cada ventana de la nariz antes de dormir, va a reducir la inflamación en las membranas de la mucosa de las fosas nasales que detendrán los ronquidos.
  36. Tratamiento Sty – Aplique un poco de aceite de coco tres veces al día directamente sobre el Sty.
  37. Quemaduras Solares – frote cantidades abundantes de aceite de coco en la zona afectada.
  38. Apoyo durante la desintoxicación de Alcohol o Drogas  – el Aceite de Coco le ayudará a su cuerpo a procesar las toxinas y volver a su estado natral de salud y los niveles de energía se elevarán.
  39. Oído de nadador – mezclar ajo y Aceite de Coco y poner unas gotas en el oído afectado por unos 10 minutos. Haga esto 2-3 veces al día. Por lo general funciona en sólo uno o dos días.
  40. Dolor de muelas – Le sugiero que lea Cure Tooth Decay por Ramiel Nagel para obtener una mejor comprensión de los efectos del aceite de coco en la salud oral.
  41. Sequedad vaginal – puede ser utilizado tanto externamente como internamente.

El aceite de coco para la Higiene Personal / Productos de Cuidado Personal

  1. Después del Afeitado – el Aceite de Coco ayudará a sanar tu piel después del afeitado sin obstruir los poros. Ideal para quemaduras de afeitar!
  2. Exfoliante Corporal – mezcla Aceite de Coco y el azúcar y frota todo el cuerpo! Enjuague y su piel estará super suave! Usted puede agregar aceites esenciales si quieres un olor específico. (Tengo algunas buenas recetas en mi libro electrónico también.)
  3. Barra de Labios – sólo frotar un poco en los labios y no sólo actúa como un agente suavizante, sino que también tiene un SPF de alrededor de 4-6!
  4. Crema para cutículas – se aplica a las cutículas antes de la manicura para ayudar a eliminarlas. Aplicar para a las cutículas secas para evitar padrastros.
  5. Caspa - empapa aceite de coco en la cabeza para fomentar la hidratación del cuero cabelludo seco y aliviar los síntomas de la caspa. También ayuda a controlar la secreción de aceite del cuero cabelludo, otra causa principal de la caspa.
  6. Desodorante – el Aceite de Coco solo se puede utilizar como desodorante, pero es aún más eficaz en combinación con polvo de almidón de maíz y bicarbonato de sodio!
  7. Limpiador del oído – un pequeño toque en el extremo de un bastoncillo ayuda a eliminar suavemente la cera.
  8. Exfoliante – El Aceite de Coco mezclada con azúcar o sal del mar es un exfoliante muy nutritivo y eficaz y seguro de usar en todo el cuerpo.
  9. Crema Contorno de Ojos – Aplicar debajo de los ojos para reducir la hinchazón, bolsas y arrugas. Utilizar en los párpados por la tarde.
  10. Acondicionador de Pestañas – añadir una pizca a las pestañas para alentar el crecimiento y fortalecerlas.
  11. Jabón Facial – mezclae aceite de coco a partes iguales con aceite de oliva, aceite de almendras, aceite de aguacate y aceite de ricino y usar en lugar de jabón al lavarse la cara. Moje la cara, frote el aceite y deje actuar durante dos minutos, enjuague y seque. Una cucharadita debe ser suficiente.
  12. Acondicionador para el Cabello / Tratamiento profundo - usar como acondicionador sin enjuagar el cabello mediante la aplicación de una cucharadita de aceite de coco a sus extremos y luego correr los dedos por el pelo para distribuir el resto! Para un tratamiento más profundo, frote una cucharada de aceite de coco en su cuero cabelludo seco y se un masaje suave para trabajarlo hasta los extremos. Poner un gorro de ducha a prevenir la transferencia sobre ropa de cama y dejar toda la noche.
  13. Repelente para tintes de cabello – aplicar a lo largo de la línea del cabello y en las puntas de las orejas para evitar que la piel absorba el tinte.
  14. Gel Desenredante para Cabello  – frota un poco entre las palmas y aplique en el pelo (para el pelo rizado) o peine desde de la raíz a las puntas (para ondulado / pelo liso).
  15. Fortalecimiento del pelo / Oscurecimiento – el Aceite de Coco se pega a los folículos pilosos individuales haciéndolos más fuertes y más oscuros.
  16. Limpiador de Manos – Elimina fácilmente la pintura, cera, masilla, y otro material duro de eliminar así como la suciedad y la mugre.
  17. Repelente de Insectos – mezcla Aceite de coco con aceite de menta y frote toda la piel expuesta. Mantiene a los insectos fuera mejor que cualquier cosa que contenga DEET! Mucho más seguro también.
  18. Lubricante – es un lubricante natural perfectamente seguro. Puede que no sea compatible con el látex.
  19. Desmaquillador – use un poco de algodón y un poco de aceite de coco y usted se sorprenderá de lo bien que funciona!
  20. Aceite de masaje – bastante simple y consigue unos resultados óptimos al frotar!
  21. Hidratante – simplemente aplicar en todo el cuerpo, incluyendo el cuello y la cara.
  22. Enjuague bucal – añadir un poco de aceite de coco al agua templada y luego haga buches con ésta.
  23. Esmalte de uñas de secado rápido – Spray en el esmalte de uñas para ayudar a que se seque más rápido
  24. Fortalecedor de Uñas – frotar en las uñas de los dedos y los pies para fortalecer y ayudar en la reparación de grietas y fragilidad.
  25. Solución para la Piel Grasa – ¿propenso a la piel aceitosa o grasosa una zona? Use una pequeña cantidad debajo del maquillaje o solo para reducir la apariencia de aceite.
  26. Aceite de masaje perineal – se usa en las semanas antes del parto para ayudar a suavizar y proteger el perineo.
  27. Minimizador de Poros – ¿bendecida con poros visibles? Frote un poco de aceite de coco en la hora de acostarse y verá que esos poros se encogen.
  28. Tratamiento Pre Champú para Cabello - frotar un poco en el cuero cabelludo y el cabello antes de lavarlo. Esto es especialmente útil para los que tienen rizos o el pelo muy rizado.
  29. Pre-Afeitado – el Aceite de Coco previene a la piel de los daños causados por el afeitado.
  30. Champú – ver recetas en mi eBook
  31. Evita las puntas abiertas en el cabello
  32. Cema para Estrías – el aceite de coco es muy bueno y nutritivo para la piel dañada. Puede que no sea la curación mágica de las estrías pero ayudará.
  33. Loción de Autobronceado – mezcla aceite de coco con café molido usado. Aplicar generosamente pero de manera uniforme en la bañera antes de la ducha y dejar que haga su magia.
  34. Protector solar – ver mi post sobre la protección solar para obtener información más detallada.
  35. Curación de tatuajes y crema hidratante – continuación del uso de aceite de coco en los tatuajes le ayudará a mantener el pigmento de la decoloración. Se utiliza en los nuevos tatuajes, y acelera el proceso de curación y disminuye la posibilidad de infección.
  36. Pasta de dientes – existen numerosas recetas por ahí, pero yo sólo mezclo aceite de coco y bicarbonato de sodio y aplico un poco de la mezcla en mi cepillo de dientes.
  37. Varices - yuda a la desaparición de las mismas.
  38. Sustituto de la Vaselina
  39. Vitiligo – ayuda a restaurar el pigmento de la piel.
  40. Prevención y reductor de arrugas - frotar el aceite de coco en bígaros y flacidez de la piel ayuda a fortalecer los tejidos conectivos para traer de vuelta esa mirada juvenil!

Aceite de coco para asuntos específicos de bebés y niños

  1. Trastorno de Déficit de Atención – no hay una explicación breve en cuanto a cómo el aceite de coco ayuda con un diagnóstico de TDA en niños. Voy a escribir un post futuro sobre este tema como parte de mi serie de la Salud de coco.
  2. Curación de la Circuncisión – aunque yo estoy personalmente en contra de la circuncisión, he leído que el aceite de coco es una cura muy grande para esta operación.
  3. Costra Láctea – ¿tiene problemas con la piel seca en el cuero cabelludo de su bebé? El Aceite de Coco no sólo nutre la piel de su bebé, sino que también le ayuda a eliminar la costra láctea. Simplemente frote en el cuero cabelludo una cucharadita al día.
  4. Joroba – mamás de todo el mundo confían en una mezcla de aceite de coco y aceites esenciales. Se frota sobre el pecho de su hijo.
  5. Sanación de la irritación por pañales – muy reconfortante y sin productos químicos perjudiciales. También seguro para los pañales de tela.
  6. Enriquecedor de Fórmulas - el Aceite de Coco es la única otra fuente buena de ácido láurico, que es un componente clave de la leche materna de la madre.
  7. Repelente  – el meconio pegajoso o un caso de caca ácida no es divertido. Frote la parte inferior del bebé con aceite de coco y se formará una barrera de inmediato. Fácil de limpiar!
  8. Fortalecedor de debilidades – En Samoa, las madres frotan el aceite de coco en la parte blanda del bebé para ayudar a fortificar la zona.
  9. Analgésico Dental – frotar directamente sobre las encías de la dentición bebés y niños para aliviar el dolor.

El aceite de coco en la cocina

  1. Sustituto de la Mantequilla – sustituir la mantequilla en las recetas con aceite de coco.
  2. Protección contra las quemaduras del congelador – uso como un sello protector para salsas caseras u otros platos antes de congelarlos.
  3. Cubos de hielo – Vierta el aceite de coco en bandejas de cubos de hielo y meta un ¡pop! en su bebida!
  4. Suplemento Nutricional– derretir y agregar a las sopas, tés, batidos, etc ..
  5. Aceitar tableros de corte de madera y cuencos de madera
  6. Evitar las manchas de agua – con ayuda de una pequeña cantidad de aceite de coco, frotar un paño por el interior de su fregadero de la cocina limpia y seca. Previene la formación de manchas de agua y hará brillar tu fregadero.
  7. Sustitución de / mantequilla / manteca Crisco / PAM – lo utilizan en su forma sólida para las cacerolas de engrase, masa de pasteles, etc
  8. Reemplazo para los aceites en forma líquida – para hornear, cocinar, saltear, etc …
  9. Elimine los restos de comida de una bandeja de hornear – vierta el aceite de coco derretido sobre la bandeja y limpiar. Entonces lavar con agua y jabón.
  10. Carnes asadas y verduras con ella
  11. Prevención contra la corrosión en tapas de frascos – frotar el interior del anillo de frasco de conservas con aceite de coco antes del lavado para reducir la incidencia de la roya
  12. Aceite de Ensalada – como el aceite de coco se solidifica a temperaturas más bajas, combine el aceite de coco 50/50 con aceite extra virgen de oliva y así se quedará líquido.
  13. Utensilios de cocina para condimentar
  14. Previene Manchas – frote su Tupperware u otro recipiente que no sea de vidrio antes de verter la salsa para espagueti o cualquier otro alimento que normalmente tiñe. El aceite de coco, evitará que manche el Tupperware.
  15. Lubricante de utensilios – frotar un poco de aceite de coco en espátulas, cucharas ranuradas, tijeras de cocina, cuchillos, raspadores, etc … Esto proporciona un maravilloso revestimiento antiadherente para una fácil limpieza.

El aceite de coco Dentro de la Casa

  1. Limpiador de Bañera y Ducha – limpiar con una capa fina de aceite de coco y jabón el moho, espere diez minutos y luego limpie como normalmente hace (a ser posible con bicarbonato de sodio y vinagre)
  2. Pulimentar el Bronce – todo lo que tiene que hacer es frotar un poco de aceite en una toalla de algodón y limpiar el elemento. Limpia y ayuda a profundizar el color de bronce.
  3. Ventiladores de techo – frotar en el ventilador para evitar que el polvo se pegue y también para detener los chirridos molestos en los engranajes.
  4. Limpia nieve decorativa de las ventanas
  5. Lubricante Perchas de Ropa - frotar un poco de aceite de coco en sus perchas y verá como se deslizan a través de la barra con facilidad.
  6. Limpia manchas en Seco – el Aceite de Coco se convierte en un eliminador de manchas (en concreto para la seda y tejidos de tipo seda).
  7. Repelente de polvo – frotar el aceite de coco en los muebles, en el interior de su coche, en artículos al aire libre y ver como el polvo se aleja de ellos!
  8. Pulimento para Muebles – use el Aceite de Coco con un poco de zumo de limón para muebles de madera pulido. Sin embargo, le recomiendo que lo pruebe por primera vez en una muy pequeña parte discreta de sus muebles para asegurarse de que funciona de la manera que quiere.
  9. Limpiador y humectante de cuero – utilice un paño limpio y frote suavemente sobre muebles de cuero.
  10. Abrillantador de hojas de plantas – uso en ambas plantas reales y artificiales para hacer las hojas brillantes.
  11. Eliminador de Óxido – frotar en el área afectada y limpiar con un paño limpio.
  12. Chirridos de Puertass – frótela sobre bisagras y engranajes molestos.
  13. Pulidor de Acero Inoxidable – todo lo que tienes que hacer es frotar un poco de aceite en una toalla de algodón y limpiar el elemento.

El aceite de coco en los exteriores del Hogar

  1. Limpiador y desengrasante de barbacoas – frotar el aceite de coco en su barbacoa, dejar reposar durante una hora, luego limpie con un trapo viejo.
  2. Herramientas de jardín – frotar sobre sus herramientas de jardín antes de usarlos para mantener la suciedad se pegue y evitar la oxidación.
  3. Cortacésped – frotar sobre las cuchillas de su cortadora de césped antes de cortar la hierba para evitar que los recortes de césped se peguen.
  4. Evitar que los mosquitos se reproduzcan – para evitar las larvas de mosquito de la contaminación de agua de lluvia, se vierte una capa de aceite de coco en la superficie del agua en su barril de lluvia.
  5. Palas de nieve – frotar sobre la pala de nieve en el invierno para ayudar a que la nieve se deslice fácilmente fuera de la pala.
  6. Eliminación de Hierbas (Herbicida)

Aceite de coco para manualidades y juegos

  1. Fabricación de velas – uso en lugar de la cera de abejas o cera de parafina.
  2. Pintura de dedos de color – derrite Aceite de Coco con tu color favorito natural (cúrcuma, jugo de remolacha, la espirulina para nombrar unos pocos). Dejar solidificar un poco antes de pintar con él.
  3. Palos de Hockey - ¿vive en un área donde se hiela durante el invierno? Congelar el aceite de coco derretido en moldes para muffins y luego use los discos como discos de hockey durante algún tiempo fuera!
  4. Lucha en aceite – claramente un “juego” adulto.
  5. Plastilina – uso en lugar de cualquier aceite en su receta favorita de plastilina .
  6. Lubricante de patinaje – vierta un poco de aceite de coco derretido en su desplazamiento y deslizamiento y disfrute de un paseo salvaje!

Otros Usos para el aceite de coco

  1. Aceite de Unción
  2. Base para Vapores caseros
  3. Eliminador de Cera Corporal - la depilación de las cejas u otras partes del cuerpo deja atrás de un residuo. Pase un poco de aceite de coco a través de los restos y acabará con ellos!
  4. Limpia Brochas – elimina la pintura de pinceles, brochas de maquillaje de maquillaje y cepillos pegados en la cocina por los alimentos.
  5. Quita Insectos y quita Savia – frotar su vehículo o mobiliario de exterior con aceite de coco y eliminar todos los insectos y hasta la última gota de savia.
  6. Limpia Salpicaderos - frotar un poco de aceite de coco en el salpicadero del coche para un brillo instantáneo.
  7. Eliminador de chicle en el cabello - sólo frotar un poco de aceite de coco sobre la goma de mascar pegada, dejar actuar durante unos 30 minutos, luego gire la goma entre la punta del dedo. Voila! Está fuera!
  8. Limpica Ceras de una pizarra o en el interior de la secadora de ropa – Frote el aceite de coco en las marcas de cera, deje en remojo durante 10 minutos, luego seque con un paño limpio.
  9. Limpiador de Dentadura postiza – cepille a diario su dentadura con aceite de coco y enjuague con agua tibia. Para una más profunda limpia, sumérjala en aceite de coco derretido durante una hora.
  10. Extracción de tetrahidrocannabinol (THC), la sustancia activa del cannabis
  11. Tinta para Tejido – véase este post para la receta.
  12. Sedal – frotar sobre su línea de pesca antes de lanzar, y conseguirá que la línea viaje más lejos.
  13. Desatasco de cremalleras – use un bastoncillo de algodón para aplicar el aceite de coco a los dientes de una cremallera, a continuación, muévalo con cuidado la lengüeta hacia abajo.
  14. Libere una lengua del metal helado en Invierno – vierta el aceite de coco derretido sobre el metal alrededor de la lengua. (Luego se ríen de la persona que fue tan tonto como para hacer esto!)
  15. Combustible para los coches
  16. Combustible para las máquinas Diesel
  17. Combustible para los generadores
  18. Combustible para varias bombas
  19. Combustble para Molinos de Arroz
  20. Goo Gone – sólo mezcle el aceite de coco partes iguales y bicarbonato de sodio en una pasta. Aplicar al area “pegajosa”  y dejar reposar durante un minuto. Entonces fregar con un cepillo de dientes o la cara rugosa de un estropajo
  21. Engrasa Cadena de bicicletas – frotar un poco en su cadena de bicicleta para evitar que se pegue
  22. Mantenga los gusanos y las moscas lejos de los botes de basura – Unte los botes de basura con una capa fina de aceite de coco.
  23. Excrementos de Mascotas – frotar la parte inferior de la caja de arena para gatos con aceite de coco para mantener la cama se pegue.
  24. Eliminar chirridos de colchón –  Retire la tela que cubre la parte inferior de la caja de resorte del colchón (por la simple eliminación de las grapas), y frote los muelles con aceite de coco. Coloque la cubierta de la tela en su lugar con una pistola de grapas.
  25. Limpiador Protector bucal – si usted usa un protector bucal para las artes marciales o para mantener sus dientes durante la noche a salvo de molienda, esto produce una gran limpieza diaria. Sólo tiene que cepillar con aceite de coco y enjuague.
  26. Limpia atascos de Boquillas – limpia boquillas mediante la eliminación de los atascos de la pintura de aerosol y con aceite de coco.
  27. Combustible para Farolillos
  28. Pintura al óleo – se mezcla con una resina alquídica para estimular el secado.
  29. Tirar el aceite con aceite de coco ofrece dos por uno en beneficio para la salud!
  30. Evitar que la cera se pegue a un candelabro – antes de la inserción de una vela, frotar una fina capa sobre la base del soporte. La cera goteada debe limpiarse fácilmente.
  31. Anillos – se usa para ayudar a quitarse los anillos que se atascan cuando los dedos se hinchan durante el verano.
  32. Antenas Parabólicas – Rocíe su antena parabólica en el tiempo de invierno para evitar que la nieve se pegue.
  33. Ocultar olor de las refugios para caza
  34. Betún
  35. Cera de monopatín
  36. La fabricación de jabón – el Aceite de Coco se puede utilizar como una de las grasas en el jabón.
  37. Cera para Snowboard
  38. Disuasorio de Ardillas – poner el aceite de coco en postes o alambres metálicos y las ardillas ya no será capaz de correr a través de ellos y conseguirá que trepen de árbol en árbol en su jardín.
  39. Lubricante para Instrumentos De Cuerda
  40. Introducir cables por los conductos – frotar el aceite de coco en el cable de manera que pueda deslizarse a través de conductos sinuosos.
  41. Botas impermeables de trabajo o zapatos de cuero
  42. Limpiador de Llantas – hace quitar el polvo de freno algo sencillo.

Aceite de coco y animales domésticos

Consulte con su veterinario pero la dosis recomendada para los animales es 1/4 cucharadita por cada 5 Kilos de peso corporal dos veces al día cuando se toma internamente.
Enfermedades de la Piel
  1. Aplicada tópicamente, promueve la curación de cortes, heridas, puntos calientes, sequedad de la piel y el cabello, mordidas y picaduras
  2. Borra hasta enfermedades de la piel tales como eczema, alergias pulgas, dermatitis de contacto, y picazón en la piel
  3. Desinfecta los cortes y promueve la curación de heridas
  4. Hace que los pelajes sean lisos y brillantes
  5. Previene y trata las infecciones por levaduras y hongos, incluyendo la candida
  6. Reduce las reacciones alérgicas y mejora la salud de la piel

Digestión

  1. Ayuda a la curación de los trastornos digestivos como el síndrome de colon irritable y colitis
  2. Ayuda en la eliminación de las bolas de pelo y tos
  3. Mejora la digestión y absorción de nutrientes
  4. Reduce o elimina el mal aliento en los perros

Sistema inmunológico, función metabólica y salud ósea

  1. Ayuda en problemas de artritis o ligamento
  2. Contiene potentes agentes antibacterianos, antivirales y anti-hongos que previenen la infección y la enfermedad
  3. Ayuda a prevenir o controlar la diabetes
  4. Ayuda a reducir el peso, aumenta la energía
  5. Ayuda a los perros sedentarios siente lleno de energía
  6. Los Triglicéridos de cadena media (MCT) se ha demostrado que mejora el metabolismo energético cerebral y reducir la acumulación de proteína amiloide que resulta en lesiones cerebrales en los perros más viejos.
  7. Regula y equilibra la insulina y promueve la función normal de la tiroides

 

Otros Usos

  1. Tratamiento de la mastitis bovina
  2. Desodoriza piel y el pelo
  3. Limpia Orejas
  4. Ideal para perros y gatos para el bienestar general. Sólo tiene que añadir una cucharadita a su tazón de agua al día.
  5. Lubricante (aplicar dentro del recto para facilitar el flujo de materia fecal)
  6. Elimina residuos – frotar un poco en la caca seca que se pega sobre la piel.
  7. Bálsamo para las ubres

El engaño del siglo XX

La civilización occidental sufre una epidemia sin precedentes de enfermedades cardiovasculares y de diabetes tipo 2 que hace unos cien años eran dolencias prácticamente desconocidas en nuestra sociedad por ser poco habituales. Desafortunadamente, como en muchos otros aspectos de nuestra vida, estas epidemias son producto de la inagotable capacidad de la mayoría de los políticos para estropear todo lo que tocan. En efecto, la recomendación inicial de reducir el consumo de grasas -ese principio que muchos médicos abrazan como la solución a la mayoría de los problemas de salud- no proviene de un estudio científico ni está basada en ciencia reconocida alguna. Al contrario, como descubriremos en este artículo, es la recomendación de un comité político formado por varios senadores norteamericanos y que, más tarde, con la misma poca base científica, dio lugar a la pirámide nutricional que tristemente todos conocemos.

A principios del siglo XX, los médicos no estaban familiarizados con las enfermedades cardiovasculares. En las universidades, poco o nada se enseñaba sobre ellas. Esto no debe extrañar a nadie dado que en aquella época, las muertes por enfermedades cardiovasculares eran meramente anecdóticas. No es hasta 1920 que empieza a verse un aumento de estas enfermedades;  a partir de 1950 se consideran de manera oficial en los Estados Unidos como una epidemia. Lo cierto es que las cifras de muertes por enfermedades cardiovasculares están ligeramente alteradas por dos factores. En primer lugar, hasta la década de 1920 no se inventó el electrocardiograma, por lo que es posible que algunas muertes antes de esa fecha también se debieran a problemas cardiovasculares previos y, en segundo lugar, con la llegada de la penicilina, muchos casos que hubiesen supuesto muerte por infección fueron resueltos resultando en una expectativa mayor de vida y, por lo tanto, resultando a largo plazo en un incremento de las muertes por problemas cardiovasculares. Aun así, ninguno de estos dos factores altera las cifras de manera tan considerable como para no admitir que los casos de enfermedades cardiovasculares vienen creciendo incesantemente desde la segunda mitad del siglo pasado en todo el mundo occidental. Esto es fácilmente comprobable al comparar muertes por enfermedades cardiovasculares en pacientes entre 40 y 50 años y comprobar que, desde 1950 en adelante, los casos no han hecho más que multiplicarse.

Gráfico Estudio Observacional Ancel Keys

FIg. 1 Gráfico Estudio Ancel Keys

En 1.969, el querido y admirado expresidente norteamericano Dwight D. Eisenhower murió de un infarto masivo y, en ese momento, la casta política norteamericana cambió su percepción de las enfermedades cardiovasculares y las consideró epidemia de primer nivel. Unos años antes, en 1953, un bioquímico norteamericano llamado Ancel Keys publicó un estudio observacional basado en datos de seis países, en el que asociaba el consumo de grasas con los ataques al corazón. Estos seis países eran Japón, Italia, Reino Unido, Canada, Australia y Estados Unidos, y el gráfico que asociaba el mayor consumo de grasas con el incremento de casos de ataques al corazón es el de la izquierda.

Gráfico usando los 22 países + 6

El gráfico sobre estas líneas es del mismo estudio, pero incluyendo los 22 paises de los que Ancel Keys tenía datos y, en rojo, para sorpresa mayúscula de muchos lectores supongo, las cinco sociedades que más porcentaje de grasa consumen en su dieta con incidencias mínimas o inexistentes de enfermedades cardiovasculares.

De hecho, si escogemos manualmente seis países del grupo de 22, del mismo modo que hizo Ancel Keys, podríamos obtener los resultados contrarios de este modo:

Seis paises seleccionados
6 paises seleccionados a dedo – A más grasa, menos muertes por infarto

 

 

 

 

 

 

 

 

O de este otro modo:

Otros seis paises distintos

Otros seis paises distintos

En estos gráficos se observa claramente que, a mayor consumo de grasa, menores casos de muertes por enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, esta es la misma clase de pseudociencia basada en estudios observacionales con datos sesgados que practicaba Ancel Keys, y no voy a usarla ni siquiera para defender lo contrario a lo que el propuso, pese a que como puede verse, está también al alcance de cualquiera que use Excel en su ordenador. El análisis de los datos no sólo fue aberrante porque eliminó los datos de los países que no le servían para validar su teoría, sino que incluso de los datos de los seis países con los que trabajó, eliminó otra serie de datos que hubiesen servido para postular otras teorías alternativas a la suya. Por ejemplo, el mismo gráfico de Keys con sus seis países es válido si tomamos en cuenta, en lugar del consumo de grasas, el consumo de azúcar. Del mismo modo que Keys hizo una asociación entre el consumo de grasa y las muertes por enfermedades cardiovasculares, pudo haberla hecho entre las muertes y el consumo de azúcar, porque disponía de los datos y eran igual de vistosos en un gráfico. Sin embargo, no servían para apoyar su teoría y por ello los despreció.Esta pseudociencia es la que encumbró a Ancel Keys como el padre de la hipótesis de los lípidos, que son los dos principios que desgraciadamente todavía son aceptados hoy y que escuchamos a los médicos repetirnos como loros con la ayuda de los anuncios de productos alimenticios que torticeramente prometen salvarnos y alargar nuestras vidas:

  1. Las grasas saturadas elevan el colesterol
  2. El colesterol elevado obstruye las arterias

Estas afirmaciones, como veremos a continuación, son tan falsas como el estudio del que provienen inicialmente.

Unas décadas antes de que Ancel Keys publicase su estudio, otro científico llamado Winston A. Price se dedicó a recorrer el mundo analizando las costumbres nutricionales y los efectos en la salud de estas costumbres de cantidad de sociedades alrededor del mundo, y la conclusión a la que llegó fue bien distinta a la de Keys también. Price descubrió que las sociedades que evaluaba no sufrían de incidencias de diabetes o enfermedades coronarias hasta que introducían en su dieta el azúcar y las harinas refinadas. Pero lo que más echa por tierra las absurdas conclusiones de Ancel Keys son los datos acerca del consumo de grasas en países como Estados Unidos. En efecto, desde 1940 hasta la actualidad, el consumo de grasa animal en los Estados Unidos no ha hecho más que bajar de manera espectacular, tocando su mínimo en 1996 mientras que las enfermedades coronarias no han hecho más que aumentar, tocando su máximo en la década de los 90 también. Sospechoso, ¿no?

Portada de Time Magazine

Portada de Time Magazine

Pero lo cierto es que nada de esto fue tenido en cuenta cuando Ancel Keys acabó en la portada de Time Magazine y en el consejo de la Asociación Americana del Corazón, que fue la pionera en recomendar erróneamente la reducción del consumo de grasas. Lo peor del tema es que a la par que la teoría de Keys era abrazada por todos, se llevaron a cabo una serie de estudios, esta vez clínicos y no observacionales, para comprobarla. Uno de esos estudios, de finales de los 50, es el estudio dietario Prudent, consistente en dos grupos aleatorios uniformes, uno de ellos con una dieta baja en grasas basada en aceites vegetales y otro grupo con una dieta normal, basada en grasas animales. El resultado es que el grupo que siguió la dieta baja en grasas redujo su colesterol en 30 puntos de promedio, sin embargo, no redujo sus incidencias cardiovasculares. En 1965, el estudio clínico Lancet en Gran Bretaña mantuvo a un grupo con una dieta baja en grasas animales que permitía como máximo 1 huevo, 85 gramos de carne y 50 ml de leche al día mientras que mantuvo un segundo grupo con su dieta habitual. En este caso, también redujo el colesterol del grupo en 30 puntos de promedio, pero tampoco hubo cambio alguno en la incidencia de enfermedades cardiovasculares.

En 1965, también en Gran Bretaña, se publicó un estudio más ambicioso. Tres grupos compuestos por hombres que ya habían sufrido un infarto con el objetivo de analizar la incidencia de la grasa en los casos de segundos infartos. El primer grupo usó como base nutricional lípida el aceite de maíz, una grasa polinsaturada. El segundo grupo usó el aceite de oliva, una grasa monoinsaturada y el tercer grupo utilizó grasa saturada animal. El resultado fue que al final del estudio, el 52% de las personas con dieta basada en grasas poliinsaturadas (aceite de maíz) seguía viva. El 57% del grupo que basaba su dieta en las grasas monoinsaturadas (aceite de oliva) seguía vivo. Sorprendentemente para algunos, el 75% del grupo de las grasas saturadas animales consiguió sobrevivir.

En 1969 se publicó el estudio Coronario de Minnesota en el que se demostró que el grupo que siguió una dieta baja en grasas con muy pocas grasas saturadas y rica en verduras sufrió más ataques al corazón que el grupo alimentado de manera tradicional.

Pero la madre de todos los estudios, con un presupuesto de 115 millones de dólares, una participación de 12.000 sujetos masculinos y realizado por el Instituto de Salud Nacional de los Estados Unidos, publicado en 1970, arrojó datos aún más sorprendentes. El estudio se basó en un grupo que mantuvo sus costumbres normales y otro grupo que adoptó una dieta baja en grasas, evitando las carnes rojas, restringiendo el consumo de colesterol y recibiendo ayuda para dejar de fumar. El primer resultado que se obtuvo, que sentó la base de otra campaña, fue que las personas que dejaron de fumar sufrieron menos ataques al corazón que aquellos que no lo dejaron, independientemente del grupo en que se encontrasen. Sin embargo, al comparar ambos grupos, fumadores con fumadores y no fumadores con no fumadores, el grupo sometido a la dieta baja en grasas, con la restricción de carnes rojas y colesterol, sufrió más ataques al corazón que el grupo que mantuvo su dieta normal.

Podríamos seguir mencionando estudio tras estudio todos aquellos que no encajaban en la teoría de Ancel Keys, pero creo que es suficientemente ilustrativo mencionar que existían pruebas irrefutables por todos lados de que la teoría no era correcta.

Sen. George McGovern

Sen. George McGovern

Entonces, ¿como es posible que una idea tan disparatada, no corroborada con un solo estudio clínico (recordemos que Ancel Keys se basó en estudios observacionales, no en estudios clínicos), haya llegado con tanta fuerza hasta nuestros días? La respuesta está en los políticos. En la década de 1970 se creó un comité del senado de los Estados Unidos, capitaneado por el senador George McGovern. Su misión era investigar la malnutrición. No resulta sorprendente que un comité de políticos decidiese aumentar sus propios poderes iniciales y, además de investigar, se dotase del poder de crear y promocionar los planes nutricionales de todo un país.

 

 

 

 

 

 

De este modo, el comité creó el Informe McGovern que promovía:

  1. Reducir el consumo de grasas
  2. Cambiar la ingesta de grasas saturadas a grasas vegetales
  3. Reducir el colesterol al equivalente a un huevo al día como máximo
  4. Comer más carbohidratos, especialmente los provenientes de granos

[warning]Como todos sabemos, este informe sirvió como base para crear la Pirámide Alimenticia de la USDA, que es la base de la nutrición moderna. Esto, que suena muy técnico y muy moderno, es una aberración en sí porque la pirámide tiene una amplísima base de granos y cereales y, para quien no lo sepa, USDA significa Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, y su misión, como cualquiera puede sospechar, es el fomento de la venta y consumo de los productos de la agricultura norteamericanos, tradicionalmente los granos y los cereales. ¿Le sorprende? Pues espere, aún hay más.[/warning]

También sería lógico pensar que si el informe McGovern incluía estas pautas nutricionales, este informe estaría respaldado por una serie de científicos que habrían testificado a favor en el comité . Sin embargo, el famoso John Yudkin testificó que el verdadero causante de la epidemia de diabetes y enfermedades cardiovasculares era el azúcar. Peter Cleave testificó que el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes eran enfermedades de la era moderna y era absurdo culpar a los alimentos milenarios de los males de la civilización actual. Cleave dijo que si había que mirar la nutrición como fuente del problema, habría que mirar los alimentos modernos como el azúcar y las harinas refinadas. La Asociación Médica Americana (AMA) dijo que la evidencia que proponía el informe no era concluyente y por lo tanto era probable que hubiese potencial para producir efectos negativos en la salud de las personas si se producía un cambio radical a largo plazo en el plan nutricional de la sociedad. Vamos, lo que ha venido a ocurrir. Por último, el director de la Academia Nacional de Científicos en Estados Unidos (NAS), Phillip Handler, testificó ante el comité: “¿Qué derecho tiene el gobierno federal para proponer que la sociedad norteamericana realice un vasto experimento nutricional con sus miembros como sujetos con la base de tan poca evidencia científica?”. Poco sabía el pobre Handler que, en realidad, el experimento se iba a contagiar cual plaga a casi todo el mundo civilizado de la mano de las compañías de alimentos Norteamericanas.

Pero McGovern era un fiel seguidor de la teoría de los lípidos, principalmente porque era lo que su propio médico le había recomendado y no porque la hubiese investigado el mismo, y, en un video que quedará para los anales de la historia, le contestó a Phillip Handler y al resto de científicos que pidieron más tiempo para investigar y obtener resultados consistentes antes de dar las nuevas pautas nutricionales a la sociedad norteamericana que “los senadores no tenemos el lujo del que disponen los investigadores que es esperar el tiempo suficiente hasta que lleguen las pruebas concluyentes que confirmen una teoría”. La típica estupidez de un político imponía su criterio por encima de las pruebas realizadas por los científicos. De modo que los efectos perniciosos de la grasa saturada se convirtieron en política nutricional porque los senadores no tenían tiempo para esperar que llegara la evidencia científica. Esto que parece una decisión banal tuvo unos efectos mucho peores de lo esperado, y no me refiero sólo a los efectos para la salud, sino a efectos científicos.

Logotipo de la AMA

Logotipo de la AMA

Al convertirse la Hipótesis de los Lípidos en política de estado,  tanto el gobierno Norteamericano como la Asociación Americana del Corazón soportaban abiertamente esta teoría, y resulta que entre ambos organismos disponían del 90% de los fondos dedicados a la investigación cardiovascular. No es difícil predecir la dirección que, desde ese momento, iban a tomar todos los estudios que pretendiesen obtener financiación: todos y cada uno de ellos se encaminó a demostrar que la hipótesis de los lípidos era certera.

El científico norteamericano George Mann escribió en el New England Journal of Medicine en 1977 que la hipótesis de los lípidos era el mayor timo científico del siglo y que, disentir de la hipótesis significaba perder los fondos para la investigación. El investigador Gary Taubes escribió mas tarde “Los nutricionistas sabían que si sus estudios fallaban en apoyar la postura gubernamental en la hipótesis de los lípidos, los fondos irían a parar a estudios que si la soportaran”. El Doctor Peter McColley, investigador de Harvard, escribió un artículo titulado “Algo distinto al colesterol tiene que estar causando esta epidemia cardiovascular”. En ese artículo, venía a decir que Harvard, que apoyaba la teoría del gobierno y el propio gobierno, que financiaba los estudios de Harvard, estaban equivocados. Para agradecerle su integridad científica en la búsqueda de la verdad, la universidad de Harvard le quitó sus becas para investigación y le forzó a dimitir de su puesto. Y pese a tener un historial científico inmejorable, le costó más de dos años encontrar otro trabajo de investigación porque, como más tarde descubrió, Harvard le había incluido en una lista negra de científicos no maleables. Esto es lo que le ocurre a los científicos que no bailan al son de los políticos.

Portada Revista Time

Portada Revista Time

Por aquel entonces, la hipótesis de los lípidos ya se daba como buena y la revista time le dedicaba la portada con un artículo titulado “Se prueba que el colesterol es mortífero y nuestra dieta ya nunca será igual”. La prensa pasó de hipótesis a realidad una teoría con una simple portada en una revista. Pero la evidencia científica en que se basaba la revista Time para afirmar que se había comprobado la relación causa-efecto entre el colesterol y las enfermedades cardiovasculares era que en 1984 se había lanzado una droga al mercado que rebajaba el colesterol a los pacientes con colesterol alto genético y se había reducido ligeramente la incidencia de muertes por ataques al corazón en estos pacientes. Al analizar el estudio científico que soportaba esta nueva prueba, podemos comprobar los siguientes datos: El estudio, basado en dos grupos, uno al que se le administraba Cholestyramine y otro al que se le administraba placebo, tuvo un alcance de 3.000 sujetos durante 10 años. En el grupo del medicamento, ocurrieron 30 muertes por ataques al corazón y un total de 68 muertes. En el grupo del placebo, 38 muertes por ataque al corazón y 71 muertes en total. Usando un poco de matemáticas básicas se puede comprobar que la diferencia global en muertes por ataques al corazón es del 0,49%, ¡menos del 1%! entre los que tomaban el medicamento y los que no lo tomaban. Una diferencia despreciable sin duda. Sin embargo, en el artículo de la revista Time se podía leer que el Dr. Basil Rafkind, basándose en este estudio, decía “la evidencia científica contenida en el estudio indica poderosamente que cuanto más bajes el colesterol y las grasas en tu dieta, más se reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular”. Obviamente, este Dr. Rafkind no ha pasado a la historia como ejemplo de independencia científica. En realidad, el Dr. Rafkind acababa de inventar una modalidad científica llamada Teleoanálisis, de muy limitada utilidad en este caso, al asociar un estudio de un medicamento con nula capacidad curativa con una dieta.

Lo que la revista Time no decía en su artículo era que la primera generación de medicamentos para bajar el colesterol nunca vio la luz porque el estudio clínico de la primera droga sintetizada que bajaba el colesterol, el Clofibrate, tuvo que suspenderse a mitad de camino al haber producido la muerte al 47% del grupo que la estaba tomando.

De este modo, tras el artículo de Time, en la mitad de la década de los 80 estallaba el boom por los productos bajos en grasa, desnatados o productos light, que desafortunadamente persiste hasta nuestros días incluso en España.

Pero, si por cualquier motivo que escape a mi conocimiento, la hipótesis de los lípidos fuese correcta, resulta razonable pensar que este patrón lo encontraríamos en cualquier lugar del mundo. Pues no, ni por asomo. Para empezar, tenemos la paradoja francesa: comen el doble de grasas saturadas que los norteamericanos, cuatro veces más mantequilla, tres veces más cerdo y un 60% más de queso. Sin embargo, tienen aproximadamente un tercio de las muertes por accidentes cardiovasculares que los Norteamericanos. Los científicos a favor de la hipótesis de los lípidos se apresuraron a explicar la paradoja francesa asociando el consumo de vino tinto con los beneficios para la salud cardiovascular, dado que los franceses también toman más vino tinto que los norteamericanos. Ahora ya sabe, querido lector, de dónde viene el mito de que tomar vino tinto es bueno para la salud, si bien es cierto que en muy pequeñas dosis, que no son las dosis comparativas francesas/norteamericanas, si que es saludable.

También tenemos la paradoja suiza. El segundo país del mundo civilizado que más grasas saturadas toma y el segundo país con menos muerte por afecciones cardiovasculares. Además, por si fuera poco y para que todo quede en casa, existe la paradoja española. En los últimos 30 años ha crecido aquí mismo el consumo de grasas saturadas y se ha reducido la incidencia de accidentes cardiovasculares.

En cuanto al colesterol, la OMS ha realizado un macro estudio recientemente en multitud de poblaciones alrededor del mundo, tratando de confirmar una correlación entre el nivel de colesterol y los ataques al corazón, pero no han podido probarlo. De hecho, han encontrado que países como Luxemburgo tienen un colesterol medio muy alto y una bajísima tasa de ataques al corazón, mientras que países como Rusia o Venezuela, manteniendo niveles medios y bajos de colesterol, sufren cantidades desorbitadas de ataques al corazón, por hablar sólo del mundo occidental. En el mundo oriental, y en las zonas tropicales en que el Aceite de Coco (saturado en un +/-85%) predomina en las dietas, las tasas de mortalidad por ataques al corazón son, simplemente, inexistentes. En realidad, lo que si se ha demostrado es que el 72,1% de las personas que sufren un ataque al corazón tienen el colesterol por debajo de 130. En Estados Unidos estos datos son alarmantes porque el 67% de la población tiene el LDL por debajo de 130 y, sin embargo, sufre un 72% de los infartos totales, lo que claramente muestra que aquellos que tienen el colesterol bajo sufren más infartos que los que lo tienen alto. Sin embargo, a la vista de estos datos, cuando lo lógico hubiese sido recomendar elevar los niveles de colesterol, el periódico USA Today publicaba que lo lógico era bajar aún más los niveles de colesterol porque, “evidentemente”, 130 era una cifra aún demasiado alta. Junte a un periodista con un político y esto es lo que obtendrá: negación absoluta de la evidencia.

Pero no concluiré sin dar una pincelada sencilla sobre la verdadera causa de las enfermedades cardiovasculares que también he podido estudiar. Según parece, cuando las arterias se dañan y se inflaman, el colesterol de baja densidad (LDL) acude a reparar los daños. El LDL, según sabemos ahora, existe en dos variedades, una más grande y una más pequeña por hacerlo sencillo. Las moléculas más grandes son beneficiosas y tienen una serie de efectos positivos para la salud. El problema viene con las más pequeñas, que acuden a taponar las heridas en el interior de los vasos sanguíneos y, dado su tamaño, se acaban colando en la pared del vaso. Allí quedan atrapadas y se oxidan, dando lugar a la llegada de glóbulos blancos que acaban formando la placa junto con el calcio. Este es el motivo por el que las enfermedades cardiovasculares no tienen nada que ver con la cantidad de colesterol que hay en el cuerpo sino con el tipo de colesterol que hay, y no me refiero a la relación HDL/LDL, sino al tipo de LDL que tenemos. No creo que pase mucho tiempo hasta que veamos análisis con el LDL diferenciado según el tipo.

Pero, ¿qué es lo que causa los daños iniciales en los vasos que hace que sea necesario el LDL para efectuar reparaciones? Lo causantes son tres principalmente:

  1. Fumar
  2. Glucosa alta en sangre
  3. Estrés emocional

El motivo 1 y el 3 son claramente sociales, así que, avanzando un paso más, ¿qué es lo que eleva la glucosa en la sangre? Principalmente, el azúcar y los carbohidratos refinados, justo la base de la pirámide alimenticia.

¿Y qué alimentos producen las partículas pequeñas y densas de colesterol LDL de las que hablábamos hace un momento? Si, lo ha adivinado: el azúcar y los carbohidratos refinados.

[warning]En efecto, los científicos que testificaron hace 40 años en el comité McGovern que los culpables de la epidemia de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2 eran el azúcar y los carbohidratos refinados, estaban en lo cierto. Han tenido que pasar 40 años para que algunos empecemos a hacerles caso y además empezamos a ver estudios clínicos que avalan estas viejas ideas que fueron desechadas. Los políticos, expertos ellos, taparon la verdad en detrimento de nuestra salud.[/warning]

En el American Journal of Clinical Nutrition, un informe publicado recientemente afirma, por ejemplo, que entre las mujeres post-menopaúsicas, un consumo elevado de grasas saturadas está directamente asociado con una menor progresión de las enfermedades cardiovasculares mientras que la ingesta de carbohidratos está asociada con una mayor progresión de las mismas. En la misma publicación, se dice que “los esfuerzos dietéticos para reducir los riesgos de enfermedades cardiovasculares deben enfatizarse principalmente en la limitación de los carbohidratos refinados”.

En un estudio clínico publicado en “Annals of Internal Medicine” se concluye que el grupo que siguió una dieta alta en grasas y baja en carbohidratos mostró mayor reducción en la presión sanguínea, triglicéridos y colesterol pequeño y denso del tipo LDL, mientras que su colesterol HDL aumentó de media un 23%. Estudios en la universidad de Stanford apuntan en la misma dirección al comparar la dieta Atkins (rica en grasas) con la dieta Ornish (muy baja en grasa). Lo sorprendente de este estudio de Stanford es que el científico a cargo del mismo, John Emmerish, es vegetariano convencido desde hace años y, según dijo el mismo, le dolía inmensamente admitir estos resultados contrarios a sus propias creencias. Otro ejemplo de verdadera integridad científica que merece todos mis respetos contraria a las prácticas de Ancel Keys. En otras palabras, parece que la dieta que decían que nos estaba matando, en realidad es la que nos mantiene sanos.

Pirámide Nutricional

Pirámide Nutricional

Lo que el comité McGovern hizo en los Estados Unidos y replicó en buena parte del mundo al exportar la pirámide alimenticia fue reducir el consumo de proteínas, reducir considerablemente el consumo de grasas y aumentar disparatadamente el consumo de carbohidratos y esto, en definitiva, es lo que ha disparado los casos de obesidad y de diabetes en los países que siguen ese modelo nutricional, España entre ellos.

Y si la grasa no es el causante de esta epidemia de obesidad y diabetes, ¿Cuál es la causa? La respuesta médica oficial es que nos hemos vuelto una sociedad vaga, que come mucho y hace poco ejercicio. Vamos, que según parece, nuestro carácter ha cambiado en los últimos 40 años. De modo que según los médicos que promulgan este dogma engordamos porque somos vagos, comemos mucho y hacemos poco ejercicio. Pero esto es tan estúpido como decir que los alcohólicos son alcohólicos porque beben mucho. Lo correcto sería investigar la raíz del problema, por qué beben tanto o, en el caso de la obesidad, por qué comemos tanto.

En realidad, hay procesos bioquímicos, y no sociales, detrás de esta epidemia. Durante años nos han convencido de las teorías de las calorías y de que todo tiene que ver con las calorías que entran y las que salen del cuerpo. Nos han dicho que 3.500 calorías equivalen, someramente, a medio kilo de grasa, por lo que al producir un déficit de 3.500 calorías mediante ingestas limitadas de alimentos y ejercicio en exceso, perderíamos medio kilo. Esto es, simplemente, ridículo. Esta teoría no se sostiene en el papel y tampoco se ha sostenido en estudios clínicos. Por ejemplo, la Women’s Health Initiative, involucrando a miles de mujeres, redujo la ingesta diaria de calorías en 360 Kcal/día, principalmente provenientes de la grasa, durante 8 años, con una pérdida de peso media de 1 Kg en el período. ¡Ridículo para un esfuerzo de 8 años!

En el otro extremo de los estudios, James Levine creó en una cárcel norteamericana un grupo con prisioneros que estaban en forma y les sobrealimentó durante cerca de un año con miles y miles de calorías, y no se consiguió que ganasen el peso que la ecuación preveía. De hecho, uno de los prisioneros consumió 10.000 calorías al día durante 200 días y tan sólo pudo coger cuatro kilos en el período.

En estudios que limitan la ingesta de calorías en ratones, al restringirles un 5% las calorías durante 4 semanas, los ratones crearon más tejido adiposo y perdieron masa muscular. Obviamente, existe algo más complejo en la obesidad y el metabolismo del cuerpo que la suma y resta de calorías.

Sabemos desde 1930, por los estudios Alemanes y Austriacos, que la grasa corporal es una parte esencial del metabolismo y que su cantidad viene determinada por hormonas, la más importante de ellas la insulina. ¿Porqué? Porque la insulina controla la cantidad de azúcar en sangre y las altas concentraciones de azúcar en sangre son tóxicas para el organismo. Por otro lado, el cerebro necesita azúcar en sangre para funcionar y una cantidad muy baja de azúcar puede causar el coma e incluso la muerte. Por ello, el metabolismo está diseñado para mantener el nivel de azúcar en sangre dentro de un margen muy estrecho, y lo hace de manera eficiente con la insulina. Es importante entender que el organismo puede convertir el azúcar en energía, pero también puede convertir la grasa en energía e incluso en condiciones muy extremas, las proteínas en energía. De hecho, cuando nos levantamos por las mañanas después del ayuno prolongado de la noche de 8, 9 o incluso 10 horas, nuestro cuerpo está usando en muchos casos grasa como energía a través de un proceso llamado Cetosis.

Cuando comemos, aumenta el nivel de azúcar en sangre y el organismo segrega insulina. Se produce un cambio y pasamos de utilizar grasa a usar azúcar como combustible principal. En efecto, la insulina produce que las células utilicen el azúcar como combustible al tiempo que hace que el tejido adiposo capture la grasa del torrente sanguíneo para que esta no esté disponible para el resto de las células del cuerpo y asegurarse que las células usan azúcar como combustible. Pero si la cantidad de azúcar en sangre es demasiado alta para las necesidades energéticas del cuerpo, el azúcar pasa al hígado donde se convierte en grasa para almacenarse en el tejido adiposo como reserva de combustible. Esto es debido a que podemos almacenar grasa en el tejido adiposo pero no podemos almacenar azúcar.

Cuando el nivel de azúcar en sangre baja porque se ha utilizado como combustible, baja también el nivel de insulina y por tanto la grasa vuelve al torrente sanguíneo para ser usada como combustible hasta que vuelva a subir el nivel de azúcar en sangre, con otra comida. Por lo tanto, el tejido adiposo es el tanque de combustible donde se almacenan las reservas de energía del cuerpo. Como se puede apreciar, es un sistema magnífico y muy avanzado para asegurar un aporte energético constante a todas las células del cuerpo.

¿Cómo hemos llegado a romper un sistema tan avanzado y creado una epidemia de obesidad? Para entenderlo hay que empezar por entender que los carbohidratos no son más que moléculas de azúcar enlazadas entre ellas y que en cuanto entran en el cuerpo son literalmente separadas en moléculas de azúcar de una manera muy eficiente en algunos casos. El índice glucémico mide la velocidad a la que el cuerpo humano convierte alimentos en azúcar. Durante la mayor parte de nuestra evolución, el ser humano ha consumido alimentos con índices glucémicos entre 0 y 40, alimentos que tardábamos en convertir en azúcar. Veamos algunos ejemplos de lo que comemos hoy, mucho de lo cual forma parte de la maldita pirámide alimenticia:

  1. Azúcar de mesa: I.G. 64
  2. Coca Cola: I.G. 63 (viene a ser como beber azúcar)
  3. Cereales: I.G. 61
  4. Copos de trigo: I.G. 67
  5. Pan: I.G. 70
  6. Patata Asada: I.G. 80

[warning]Salvo que sea usted diabético, su nivel de azúcar en sangre en cualquier momento del día es equivalente a una cucharadita y media en total. Si sigue usted la pirámide alimenticia y toma 400 gramos de carbohidratos, estos se metabolizan en el equivalente a unas 2 tazas de azúcar. ¿Tiene sentido? Claro que no. Al ingerir esta cantidad de azúcar el cuerpo tiene que generar una cantidad inmensa de insulina porque, recordemos, los niveles elevados de azúcar en sangre son tóxicos.[/warning]

Cuanta más azúcar ponemos en el flujo sanguíneo, más forzamos la secreción de insulina, comida tras comida, y, eventualmente, las células del cuerpo y los órganos empiezan a acostumbrarse a la presencia continua de grandes cantidades de insulina y acaban desarrollando una resistencia a la misma. Al mismo tiempo que la insulina está forzando a las células a tomar azúcar como alimento, está forzando la grasa dentro del tejido adiposo, por lo que a más insulina, más azúcar que se metaboliza en grasa y más grasa que se almacena en el tejido adiposo. Y, cuanta más insulina haya en la sangre, más difícil es que la grasa vuelva a abandonar el tejido adiposo para volver al torrente sanguíneo y ser usada como combustible, por lo que incluso cuando no comemos, la grasa se mantiene donde está debido a la constante presencia de insulina en sangre.

Como colofón a este pastel metabólico, cuando la cantidad de azúcar en sangre disminuye y la cantidad de insulina no permite que la grasa abandone el tejido adiposo, las células del cuerpo tienen un déficit energético, lo que nuestro cerebro interpreta como “necesito comer” y, voilá, otra vez tenemos hambre aunque tengamos reservas suficientes de grasa almacenada. Por lo tanto, volvemos a comer, volvemos a disparar el azúcar en sangre, a segregar más insulina y, en definitiva, a almacenar más grasa. De modo que no sepa usted que no engorda porque comas más, sino que come más porque engorda, que no es lo mismo. Desde un punto de vista meramente bioquímico, los obesos no comen mucho, comen lo que necesitan como energía porque la grasa de su tejido adiposo no se libera de vuelta al torrente sanguíneo. Y como el cuerpo es sabio, incluso cuando algo no funciona, al comprobar que la grasa no fluye al riego desde las células adiposas, estas se hacen más grandes para favorecer que la grasa salga de ellas cuando se produce la resistencia a la insulina en el metabolismo. Por lo tanto, acaban almacenando aún más grasa en las mismas células.

Ratón Engordado con Insulina

Ratón Engordado con Insulina

La siguiente pregunta que cabría hacerse es ¿Cómo de potente es este síndrome de resistencia a la insulina? Pues este síndrome metabólico, antesala de la diabetes tipo 2, es tan potente que en ensayos en laboratorio se han obtenido resultados asombrosos. Por ejemplo, al inyectar insulina a ratones de laboratorio de manera continua se ha conseguido que engorden hasta proporciones comparables a la obesidad mórbida humana. Se ha seguido inyectándoles insulina al tiempo que se ha ido reduciendo la comida que se ponía a su disposición y, pese a tener grasa acumulada en cantidad, los ratones han acabado muertos, literalmente, de hambre sin quemar nada de grasa.

Por eso, cuando los obesos, que habitualmente ya tienen una resistencia severa a la insulina, se embarcan en dietas bajas en grasas y ricas en hidratos de carbono, no logran perder peso y, al contrario, incluso lo ganan, a lo que sus dietistas replican que la culpa es suya por ser vagos y hacer poco ejercicio. Si fuera por estos dietistas, los obesos morirían del mismo modo que los ratones, de inanición.

La diabetes tipo 2 que se produce como continuación al desarrollo de la resistencia a la insulina, solía ser llamada la diabetes de la edad, porque se daba en personas mayores que habían agotado sus células pancreáticas de tanto producir insulina. Sin embargo, hemos pasado a denominarla diabetes tipo 2 porque ahora afecta también a jóvenes e incluso adolescentes. Esto, como cualquiera puede deducir, no es fruto de que sean vagos, no hagan ejercicio o coman demasiado. Tiene que ver con la pirámide alimenticia y la descomunal ingesta de carbohidratos, en particular de azúcar y harinas refinadas.

Veamos algunos datos clarificadores. En los Estados Unidos, en la última década, los casos de diabetes tipo 2 se han duplicado y aproximadamente el 25% de la población mayor de 60 años la sufre. Se cree que más del 40% de la población Norteamericana sufre o sufrirá diabetes. Esto le ocurre a una población que consume aproximadamente el 55% de sus calorías de los carbohidratos, el 33% de la grasa y el 12% proveniente de las proteínas. ¿Alguien sigue teniendo alguna duda de la causa de esta epidemia? Lo que es paradójico es el mensaje que lanzamos a la población. Por ejemplo, la Asociación Americana de la Diabetes tiene publicados estos “consejos” nutricionales:

  • El sistema digestivo convierte los carbohidratos en azúcar de manera rápida y sencilla.
  • Los carbohidratos son la comida que más influencia el nivel de glucosa en sangre.
  • Cuantos más carbohidratos comas, mayor será tu nivel de glucosa en sangre.
  • Cuanto mayor sea tu nivel de glucosa, más insulina necesitarás para que el azúcar llegue a las células.
  • La pirámide nutricional es la manera más sencilla para recordar las comidas más sanas.
  • En la base de la pirámide, están el pan, los cereales, el arroz y la pasta. Todos estos alimentos están compuestos por carbohidratos mayoritariamente.
  • Necesitas de 6 a 8 raciones de esos alimentos cada día.

¿Quién es responsable de formular semejante disparate? Francamente, no puedo entenderlo. Pero, lo que de ningún modo me entra en la cabeza es que los médicos, personas de ciencia todos ellos, sigan recomendando la pirámide alimenticia y culpando a las grasas de la epidemia de obesidad y diabetes que padecemos incluso después de demostrarse que el estudio de Ancel Keys es un caso de grotesca manipulación de los datos y el comité McGovern emitió unas conclusiones basadas principalmente en este estudio.  No alcanzo a comprender como, sabiendo todo lo que saben, no son capaces de ver con claridad donde está el problema y, al contrario, prefieren seguir predicando los dogmas a sabiendas de que no están basados en ciencia alguna… salvo que la burda manipulación matemática de los datos sea considerada ciencia.

Lo siento por mis amigos vegetarianos pero…

por Dr. Cichowicz Emmanuelli, M.D. (Gastroenterólogo Pediátrico)

Publicado en el periódico “Claridad” de Puerto Rico

Lo siento mucho por todos mis buenos amigos vegetarianos con quien comparto, pero el movimiento vegetariano ha caído preso de mucha propaganda corporativa y está ahora mismo lleno de un gran número de mitos y falsedades. Los vegetarianos son creyentes muy fervientes en su filosofía “humanista”, “naturalista” y “ecológica”, así que no les va a gustar lo que aquí van a leer. En síntesis, el vegetarianismo es, básicamente, un invento moderno y no representa el estado nutricional natural y saludable del ser humano.

Comencemos con consideraciones evolutivas y antropológicas. De acuerdo a la ley fundamental de la biología – la evolución – la especie Homo sapiens, para sobrevivir, tuvo que aprender a tomar ventaja de todos aquellos factores ambientales que más le aseguraban su bienestar físico y su habilidad de procrear – esto incluía el uso de herramientas, y muy especialmente aquellas herramientas que le permitiesen mejor alimentar a su familia y a su grupo. Perdurarían los grupos que tuviesen la habilidad de alimentarse con substancias de un valor nutritivo más alto, con tal de mantenerse más fuertes, más inteligentes y con más potencial reproductivo que los otros. A tales efectos, el arte de las Cuevas de Altamira, España y Magura, Bulgaria, entre otros, claramente demuestra que nuestros antepasados “primitivos” eran, por lo menos en gran medida, carnívoros. La agricultura, para los efectos evolutivos, es una actividad humana con un origen demasiado reciente como para haber impactado de alguna manera nuestra genética y por ende, nuestra fisiología alimentaria más básica.

En la era moderna, la investigación antropológica y médica más completa sobre la dieta de los grupos humanos la llevó a cabo el doctor Weston A. Price durante los 1920s y 1930s. El doctor Price viajó por todo el planeta, observando las culturas aborígenes más “primitivas,” antes y después de haber tenido contacto con el hombre blanco, y anotando minuciosamente su dieta y su correspondiente estado de salud – y todos esos hallazgos se plasmaron en su libro Nutrición y Degeneración Física. El doctor Price no encontró ni una sola tribu de aborígenes que fuese completamente vegetariana, y observó una y otra vez que la gente más robusta, más saludable y de temperamento más afectivo eran los que más carne y grasa ingerían. Así que eso de que el vegetarianismo es el estado natural del ser humano es una justificación inventada. Nos guste o no, los humanos somos animales carnívoros por evolución.

Mis amigos vegetarianos se pasan diciéndome que la nutrición que se obtiene de una dieta vegetariana variada es tan o hasta más saludable que la carnívora. Lo siento gente, pero eso es un paquete.

Para empezar, las únicas fuentes de vitamina B12 utilizables por el ser humano son productos animales, especialmente la carne de los órganos y los huevos. Vegetarianos puros (“vegans”) que no suplementan su dieta con fuentes adicionales de vitamina B12, tarde o temprano desarrollan anemia. Todos los estudios de personas vegan han demostrado bajas concentraciones de vitamina B12 en la mayoría de los individuos. Las plantas y las algas lo que contienen son análogos de la vitamina B12 que no son bioactivos y que hasta perjudican la absorción de la B12 natural. Algunas personas sí pueden tener una flora intestinal tan saludable que sus propias bacterias producen vitamina B12 bioactiva en suficientes cantidades, pero esos probióticos usualmente vienen de productos animales fermentados, como lo es el yogur.

La vitamina D, en su forma compleja y bioactiva, se encuentra sólo en grasa animal. Algunas plantas contienen una forma “inferior” de vitamina D llamada ergocalciferol (vitamina D2). Aunque nuestra propia piel puede producir vitamina D, esto requiere una exposición al sol de una naturaleza que el hombre moderno trata de evitar por el gran temor a cáncer de la piel. Deficiencia de vitamina D se ha documentado en varios estudios de vegetarianos y veganos. Aun viviendo en el trópico, la mayoría de los puertorriqueños estamos deficientes en vitamina D, y la vitamina D es altamente protectora en contra del cáncer. Buenas fuentes de vitamina D son el aceite de hígado de bacalao, la manteca de puercos que fueron expuestos al sol, los camarones, el salmón, las sardinas, la mantequilla orgánica, los productos lácteos con su cantidad completa de grasa y los huevos de gallinas apropiadamente alimentadas.

La vitamina A es otro problema para los vegetarianos. La verdadera vitamina A (retinol) sólo se encuentra en grasas animales y en órganos como el hígado. Las plantas contienen beta-caroteno, una substancia que el cuerpo puede convertir en vitamina A, pero sólo bajo ciertas circunstancias. O sea, beta-caroteno no es vitamina A. La conversión de beta-caroteno en vitamina A requiere sales biliares, un producto excretado en la bilis (el líquido que almacena la vesícula) en respuesta a la presencia de grasa en el intestino. O sea, que para convertir el beta-caroteno de las plantas en vitamina A, hace falta la ingesta de grasa. Además, infantes, personas que padecen de la tiroides, personas con problemas de la vesícula y diabéticos o no pueden hacer la conversión o la hacen muy pobremente. Y para terminar, aun en condiciones óptimas, la conversión no es muy eficiente – toma 6 moléculas de beta-caroteno para generar una de vitamina A. La vitamina A se utiliza para fortalecer el sistema inmune, para permitir la reproducción y para combatir infecciones.

Mis amigos vegetarianos me indican que ellos tendrán menos probabilidad que yo de padecer de osteoporosis, enfermedades cardiacas, enfermedades del riñón y de cáncer. Esto es una falacia que tomó vida propia en vista de unos reportes iniciales que a final de cuentas probaron ser estudios muy pobremente hechos e interpretados. La gente más carnívora del planeta –los Innuit y los Masai– no padecen de ninguna de estas condiciones, mientras que hay muchas poblaciones vegetarianas –desde la India hasta los adventistas americanos– con tasas muy altas de enfermedad coronaria y de cáncer.

Otro argumento siempre en boca de los vegetarianos es que el comer carne induce una acidosis en la sangre, lo cual lleva al cáncer y otras enfermedades. Otra vez, si eso es así, por qué a los Masai, que consumen principalmente carne, sangre y leche, no padecen de cáncer y las otras enfermedades crónicas y degenerativas modernas. La verdad es que la carne (con la piel y la grasa) contiene proteínas completas y vitamina D, los que mantienen un balance de pH en la sangre. Además, ya hay amplia evidencia científica –que naturalmente se les esconde a los médicos– demostrando que el cáncer es producto de una dieta alta en azúcar, carbohidratos refinados y aceites vegetales procesados, y no a causa de carne roja, grasas saturadas o colesterol.

La lista de científicos del más alto renombre, incluyendo premios Nobel, que han certificado como falso el que las carnes rojas, las grasas saturadas y el colesterol causen enfermedad coronaria incluye a Linus Pauling, Russell Smith, George Mann, John Yudkin, Abram Hoffer, Mary Enig y Uffe Ravnskov. Los cardiólogos todavía se refieren al famoso estudio “the Framingham Heart Study” para indicarles a sus pacientes sobre los supuestos peligros del colesterol, pero la información que éstos transmiten viene de la manipulación selectiva de las estadísticas que le suministran las farmacéuticas y su portavoz, la Asociación Americana del Corazón. Lo que no le dicen a los médicos es que en la población de Framingham, Massachussets, aquellos participantes cuyo valor de colesterol bajó durante los 30 años del estudio estaban a más riesgo de morir que aquellos cuyo valor subió. Por cada 1% que bajaba el valor del colesterol aumentaba en un 11% la mortalidad por problemas coronarios.

El concepto del colesterol bueno y el colesterol malo en sí es una gran mentira diseñada sólo para vender las drogas que bajan el colesterol. Lo que los cardiólogos no te dicen es que mientras más bajo tengas el colesterol “malo,” más alto es tu riesgo de cáncer y más alto es tu riesgo de infecciones peligrosas como el mortal estafilococo y la tuberculosis, de la cual los vegetarianos padecen más. La conclusión de un estudio reciente lee como sigue, “Un colesterol LDL (el malo) bajo no está necesariamente asociado a desenlaces clínicos óptimos, pero sí es un vaticinador de cáncer y de muerte.”

La gran verdad que el sistema corporativo de salud no quiere que ustedes sepan es que el colesterol es extraordinariamente beneficioso para su salud. La leche materna está llena de colesterol porque el colesterol es vital para el desarrollo y funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso. El colesterol mantiene al intestino saludable. Las hormonas que nos ayudan a lidiar con el estrés son a base de colesterol. Las hormonas sexuales como el estrógeno y la testosterona están hechas de colesterol. Nuestro cuerpo manufactura la vitamina D, que ayuda tanto a prevenir todo tipo de cáncer, usando el colesterol. De hecho, el colesterol de por sí es un antioxidante poderoso que nos protege del cáncer. Y por último, el colesterol es la substancia que el cuerpo más usa para repararse. Cuando alguien tiene niveles altos de colesterol es porque hay un tejido del cuerpo que está lastimado y le está pidiendo más colesterol al hígado para recuperarse.

Estudios repetidos han demostrado que dietas bajas en colesterol también se asocian al autismo, a partos prematuros, a recién nacidos con cabezas pequeñas, a la depresión, a problemas sicológicos, a la violencia y al suicidio. Eso de que los vegetarianos viven un promedio de nueve años más que los no-vegetarianos es un mito. Muy especialmente, las mujeres con los valores más bajos de colesterol viven vidas mucho más cortas que aquellas con valores altos. En otras palabras, es mucho más peligroso andar por ahí con niveles bajos de colesterol que con niveles altos. Resulta que el colesterol es tu mejor amigo.

Entonces está la adoración de los vegetarianos con la soja, que ven como el sustituto perfecto de la carne en términos de proteína. Los que han visitado una tienda naturalista saben que están llenas de cuanto producto de soja existe – leche, queso, mantecado, aceite, hamburgers, salchichas, tofu, cereales y un sinnúmero de suplementos “nutritivos”. No analizaré extensamente la soja como nutriente aquí, ya que dediqué una columna anterior completa de Muriendo por la Boca a ese tema (La Soya – el Mercadeo de un Anti-Nutriente), pero si repasaré brevemente lo más importante.

Para empezar, deben saber que la soja es un negocio corporativo de enorme proporción que representa billones de dólares en ventas. A tal motivo, la propaganda alrededor de la soja es monumental y no es de sorprenderse que una gran parte de ese mercadeo ha sido dirigido a los naturalistas y a los vegetarianos, así logrando que estén enamorados de la habichuela y que desconozcan sus propiedades perjudiciales a la salud.

Los chinos usan la soja como alimento sólo en su forma fermentada porque de esa manera se destruyen todos sus componentes tóxicos. En el Occidente, se usa la soja en su forma cruda, la cual contiene antinutrientes que no permiten la absorción de los minerales más esenciales de la dieta, especialmente el zinc, y que no permiten que se digieran las proteínas adecuadamente. La soja tiene moléculas que interfieren con el funcionamiento normal de la glándula tiroides, y que han causado infertilidad en todos los animales usados experimentalmente hasta ahora. Y como si fuese poco, la soja sabe a ñoña, así que de rutina le añaden el glutamato monosódico (MSG) – una neurotoxina asociada a tumores del cerebro – a los productos de soya para darles sabor. Quiero que mis amigos vegetarianos estén muy claros en esto: la soya en forma no-fermentada es un alimento muy perjudicial a la salud.

Escucharán también a los vegetarianos decir que los humanos tenemos dientes e intestinos de herbívoros y no de carnívoros, para probar que estamos diseñados para comer hierba. De-la-Manga Productions, obviando por completo varios hechos que invalidan esa aseveración. Lo más importante –nuestro único estómago produce ácido clorhídrico en abundancia con el propósito de activar enzimas que digieren la proteína– algo que no se ve en herbívoros rumiantes con sus cuatro estómagos, donde la digestión principal de la celulosa la llevan a cabo bacterias. Segundo, nuestro páncreas produce todas las enzimas necesarias para digerir grasa y proteína animal. Ciertamente, nuestro intestino es mucho más parecido al del perro, un carnívoro, que al de la oveja, un herbívoro. Y no sé de ustedes, pero yo no me acuerdo de la última vez que me quise sentar en el sofá después de cenar para regurgitar a mi boca la ensalada que me comí y masticarla otra vez por un buen rato mientras veía la tele.

Desde el punto de vista puramente biológico, lo cierto es que la carne de res le provee una serie de nutrientes de alta calidad al ser humano. La carne roja provee proteína completa, incluyendo los aminoácidos esenciales altos en azufre como la cisteína y la taurina y la carnitina, que son necesarios para ojos y corazón saludables. La carne de res también provee la coenzima Q10, vital para el sistema cardiovascular y muscular. La carne de res es una fuente excelente de minerales como magnesio y zinc, el cual contribuye a pensar claramente y a una vida sexual saludable.

Si hay una precaución que se debe tener en mente con la carne de res, es que uno no debe comer carne magra, es decir, sin la grasa. La grasa saturada es otro nutriente que ha sido objeto de la misma propaganda negativa e injustificada del colesterol. La grasa es la parte más importante y nutritiva de la carne de res, conteniendo aceites omega-3, vitaminas A y D, ácidos grasos con acción antimicrobial que protegen nuestro intestino, y el ácido linoléico conjugado, el cual nos protege del cáncer y promueve pérdida de peso. Denle carne magra a sus perros, no a sus hijos.

Tal y como lo acaban de leer –las grasas saturadas correctas, como las de mantequilla, aceite de coco y carne de res, te ayudan a perder peso. Además, te fortalecen el sistema inmune y los huesos y te protegen el hígado. Las grasas y los aceites que más te enferman y te engordan están en la margarina, en los aceites de canola, soja y maíz, y en los aceites vegetales parcialmente hidrogenados.

Me imagino a algunos de mis amigos vegetarianos poniéndose rojos en la cara con rabia mientras leen esto, porque su creencia en ese estilo de vida es de naturaleza espiritual o cuasi-religiosa. Y no los culpo. Yo estoy exponiendo el punto de vista puramente biológico pero, obviamente, la decisión de qué comer va mucho más allá. No hay más que ver los vídeos de cómo la industria trata y mata inhumanamente a criaturas tan maravillosas en preparación para que usted se las saboree, como para uno convertirse en un guerrillero vegetariano como la gente de PETA. Y también sabemos que el ganado comercial está intoxicado con antibióticos, hormonas, y cuarenta mil otros venenos. Mi punto es que no debemos olvidarnos de los hechos biológicos al justificar nuestro mensaje en contra del consumo de carne. Por un lado, yo nunca compraría cordero y nunca me comería un pedazo de pollo de KFC. Por otro lado, no tengo problema alguno en comerme un pedazo de carne de un animal crecido por un agricultor orgánico y humano, porque no me queda duda que la salud de mi cuerpo lo requiere.

A los compañeros vegetarianos que mientras leían esto desarrollaron un coraje repentino e irracional, sepan que es un síntoma clásico de deficiencia de vitamina B12.

El Mito del Colesterol y las Grasas Saturadas

Llevamos años escuchando que debemos evitar los alimentos grasos ricos en colesterol. Nos han vendido la burra de que la grasa saturada conduce a una muerte prematura, pero la realidad es bien distinta. Está demostrado, por ejemplo, que los trabajadores de las granjas avícolas del norte de inglaterra que consumen hasta 30 huevos a la semana, con toda su grasa y colesterol, disfrutan de una salud impecable. Esto es debido a que es la oxidación del colesterol lo que puede dañar las arterias y producir problemas cardiacos, no el colesterol en si.

Podemos afirmar sin posibilidad de equivocarnos que no son las grasas saturadas las causantes de patologías como la diabetes, la arteroesclerosis y las enfermedades coronarias. Cada vez está más claro que el origen de estos problemas se encuentra en las grasas hidrogenadas presentes en los alimentos procesados como la margarina, la bollería industrial, las patatas fritas, el chocolate o la comida preparada.

En realidad, la grasa saturada es el alimento preferido del corazón dado que la grasa que lo rodea (principalmente ácidos esteárico y palmítico) son grasas altamente saturadas. Y no se trata del único órgano de nuestro cuerpo que funciona así, también los pulmones necesitan grasa saturada para funcionar correctamente.

Muchas veces no queremos ver las realidades sencillas, pero lo cierto es que los Esquimales, que se alimentan de la grasa de ballena y los Massai y demás tribus africanas que se alimentan únicamente de carne y leche entera, viven hasta edades avanzadas y algunas enfermedades como el cancer, la obesidad, la osteoporosis o las enfermedades coronarias les son desconocidas. ¿Acaso no es esto suficiente prueba de que las grasas saturadas no tienen nada que ver con estas enfermedades?

Si las grasas saturadas y el colesterol fueran tan malos como los pintan ya nos habríamos extinguido como especie hace muchos años. Tanto es así que durante la mayor parte de nuestra evolución como especie, nuestra dieta ha incluido hasta un 80% de animales, pescados y aves ricos en grasas saturadas. Sin embargo, hasta bien entrados los años 20 del siglo pasado, las enfermedades coronarias eran consideradas raras. ¿Cómo de raras? Tanto que a Paul Dudley White (1886-1973), padre del electrocardiograma y de la cardiología moderna, le recomendaron en sus inicios que se dedicara a otra rama de la medicina que reportase mayores beneficios que la cardiología.

También la naturaleza nos demuestra la equivocación en este sentido. La leche materna contiene abundantes grasas saturadas como el ácido butírico, el cáprico, el láurico, el palmítico y el esteárico. Estas grasas aseguran el crecimiento y supervivencia de los recién nacidos y los protegen de los patógenos gracias a los efectos antivíricos, antibacterianos y antihongos de los ácidos caprílico, cáprico y laúrico. El Aceite de Coco contiene estos tres ácidos grasos. Precisamente, el ácido laúrico, el más abundante en el Aceite de Coco,  evita además la formación de caries y placa dental. Gracias a esto, los nativos de las islas tropicales que mantienen su dieta tradicional con base de Aceite de Coco suelen tener dentaduras perfectas. Es el propio Aceite de Coco el responsable de su piel  tersa y sin arrugas. Por ello, además de un alimento excepcional, el Aceite de Coco es un componente o incluso sustituto de muchas cremas hidratantes de alta calidad.

El Aceite de Coco es una grasa saturada que no altera los niveles de colesterol. Al contrario, regula la función de la tiroides y estimula el metabolismo, por lo que resulta de gran ayuda en el tratamiento del hipotiroidismo. El déficit de hormonas tiroideas provoca un aumento del colesterol en la sangre.

El gran mito de las grasas saturadas es que engordan. En el caso del Aceite de Coco, ocurre justo lo contrario puesto que resulta de gran ayuda para adelgazar. Además de la leche materna, el Coco es uno de los pocos alimentos que contiene ácidos grasos de cadena media (Medium Chain Fatty Accids – MCFA por sus siglas en inglés). El organismo metaboliza estos ácidos grasos de manera diferente al resto de las grasas: en lugar de almacenarlo en células adiposas, lo pasa directamente al hígado para su inmediata conversión en energía. Esta es sin duda una cualidad excepcional que nos indica que debería ser el principal aceite a consumir en procesos de pérdida de peso voluntaria.

Al contrario que el Aceite de Coco, los aceites poliinsaturados presentas diversos problemas. El principal es que son muy reactivos y se oxidan (se vuelven rancios) con facilidad, por lo que nunca deberían usarse para cocinar con temperatura. Por otro lado, son ricos en grasas Omega-6, responsable de los procesos inflamatorios del organismo. Nuestra especia ha subsistido con una dieta equilibrada entre grasas Omega-3 y Omega-6 (aproximadamente en un ratio de 1 a 1) pero la dieta actual es excesivamente alta en grasas Omega-6 con ratios que van desde el 20 a 1 hasta el 50 a 1. Son ya muchos los médicos y científicos que apuntan directamente a este desequilibrio como causante de la explosión de enfermedades coronarias, hipertensión, diabetes, obesidad, envejecimiento prematuro e incluso algunos tipos de cancer, como podemos leer en este artículo que reproducimos en nuestra web.

Resulta que después de tantos años repitiéndonos que dejáramos de tomar grasas saturadas como la que se encuentra en la carne y en el Aceite de Coco, los estudios han encontrado que las placas que bloquean las arterias y producen accidentes cardiovasculares están compuestas, casi al 75%, de grasas insaturadas. Parece mentira después de todo lo que nos han contado, pero la grasa saturada ni se deposita ni bloquea arterias, por lo que no representa un riesgo cardiovascular. Para reducir este riesgo hay que reducir el consumo de Omega-6, algo realmente complicado porque incluso la carne de ganado alimentado con pienso (soja, maiz, etc.) es rica en estos ácidos grasos. Por el contrario, la carne alimentada con pastos es rica en Omega-3.

El aceite de oliva es la excepción al resto de los aceites de origen vegetal que se usan con frecuencia en la cocina. Al contrario que el resto, no es poli-insaturado, sino monoinsaturado, por lo que es más estable. Tampoco contiene ácidos grasos Omega-6, sino Omega-9. Por lo tanto, es un aceite muy saludable siempre y cuando no se caliente, ya que, al igual que los aceites poli-insaturados, se oxida al cocinar con él. Los radicales libres que se producen a altas temperaturas atacan la membrana celular y los glóbulos rojos, lo que puede llegar a dañar el ADN y provocar mutaciones celulares.

Volviendo al colesterol, este es esencial para la vida. Forma parte de todas las células del cuerpo. Es imprescindible para la formación del tejido nervioso y de la bilis. El suministro adecuado de colesterol es vital para el funcionamiento del cerebro puesto que forma parte de las conexiones sinápticas entre las neuronas. Existen incluso estudios que asocian la depresión y los comportamientos violentos con bajos niveles de colesterol. El colesterol es esencial para el funcionamiento del sistema inmunológico, en concreto para la destrucción de las miles de células cancerígenas qeu producimos cada día. El cuerpo humano también sintetiza la Vitamina D a partir del colesterol, así como las diferentes hormonas sexuales.

Las dietas bajas en grasa, por su parte, provocan deficiencias nutricionales. Para empezar, las grasas contienen vitaminas liposolubles como las Vitaminas A, E, D o la Coenzima Q10. De nada sirve compensar la carencia de estas con suplementos vitamínicos ya que nuestro cuerpo necesita la grasa para metabolizarlas. La naturaleza es sabia y no debe ser casualidad que son los alimentos ricos en grasa los que contienen estas vitaminas. Nuestro organismo no es capaz de sintetizar las vitaminas (excepto la Vitamina D a partir del sol y del colesterol) y por eso debemos ingerirlas en nuestra dieta. Sin embargo, si es capaz de fabricar colesterol. Si la cantidad de colesterol en la dieta no es suficiente, nuestro cuerpo fabricará la que necesite. Se produce principalmente en el hígado y el intestino, aunque cada célula del cuerpo es capaz de producr colesterol. Por este motivo, mucha gente mantiene niveles altos de colesterol incluso después de adoptar dietas bajas en grasas. De hecho, el cuerpo humano puede producir 400 veces más colesterol al día del que obtendríamos comiendo 100 gramos de mantequilla. 

El Aceite de Coco juega otro papel importante en los procesos del organismo con respecto a la grasa. Por ejemplo, para que el Calcio se incorpore de manera efectiva en la estructura osea se requiere que al menos el 50% de las grasas que injerimos en nuestra dieta sean saturadas. Las grasas saturadas también son necesarias para procesar los ácidos grasos Omega-3.

La mayoría de los estudios que han encontrado una relación entre las grasas saturadas y el riesgo de enfermedades cardiacas se han realizado con grasas hidrogenadas (transaturadas), elaboradas de forma artificial, cuya estructura molecular no existe en la naturaleza. Sin embargo, docenas de estudios realizados concluyen que el riesgo de enfermedades cardiovasculares aumenta cuando decrecen los niveles de colesterol en sangre.
Más del 50% de la gente que sufre su primer ataque cardiaco tiene niveles normales de colesterol. Esto debería ser suficientemente esclarecedor a la hora de tomar la decisión de restringir o eliminar la ingesta de grasas saturadas de origen natural como el Aceite de Coco.