El Aceite de Coco y la Diabetes

El Aceite de Coco y la Diabetes

El Aceite de Coco y la Diabetes

En los Estados Unidos, casi 26 millones de personas entre niños y adultos, más de un 8% de la población total, sufre diabetes(1). En este mismo país, la tasa de crecimiento de personas diabéticas se dobla cada 10 años. Esto ha creado un negocio multimillonario para las compañías farmacéuticas que diseñan drogas para tratar la diabetes tipo II pero no atacan las causas subyacentes que producen la enfermedad. El problema es que estas drogas tienen serios efectos negativos.

Uno de los fármacos más populares allí para tratar la diabetes era Avandia. Esta droga se retiró definitivamente del mercado a finales de 2011 después que una serie de estudios demostraran que elevaba el riesgo de sufrir un ataque al corazón entre los pacientes de diabetes tipo II. El fabricante del medicamento llegó a un acuerdo extrajudicial para evitar pasar por los tribunales cifrado en unos tres mil millones de dólares por la comercialización fraudulenta de este medicamento, la mayor cantidad pagada hasta el momento por una industria farmacéutica por evitar pasar por los tribunales.

Ahora, por fin la información empieza a fluir en los medios de comunicación y la población empieza a entender que la diabetes tipo II es un problema nutricional asociado al estilo de vida y la dieta y por lo tanto puede revertirse sin utilizar fármacos. Esto es algo que muchos grupos de medicina alternativa llevan defendiendo durante más de 10 años, pero las presiones y los intereses de la industria farmacéutica han conseguido silenciar los datos… hasta ahora.

Lo cierto es que la restricción de azúcares refinados, de carbohidratos refinados y de alcoholes en la dieta al tiempo que se incrementan las grasas saturadas y las proteínas puede eliminar la diabetes tipo II. Incluso los grandes medios de comunicación están empezando tímidamente a difundir la noticia, como Val Willingham hizo recientemente en la CNN en su artículo “Reversing diabetes is Possible” (2) (Es posible revertir la diabetes).

En efecto, reemplazar en la dieta las cadenas largas de grasa poli insaturada como las procedentes de los aceites de maíz o soja por las cadenas medias de grasa saturada presente en el Aceite de Coco puede reducir el apetito por los carbohidratos refinados que contribuyen a la resistencia a la insulina. La capacidad del Aceite de Coco para controlar la ansiedad por la comida y el apetito son aspectos bien documentados de este alimento. Los triglicéridos de cadena media presentes en el Aceite de Coco también promueven la termogénesis y aceleran el ritmo metabólico.

Los estudios de las poblaciones que consumen una gran parte de sus calorías en forma de grasa saturada procedente del Aceite de Coco muestran que la diabetes es una enfermedad extremadamente rara entre sus habitantes(3). Estudios llevados a cabo en la India y en poblaciones del Pacífico Sur desde 1998 muestran que los casos de diabetes y otras enfermedades occidentales crecen alarmantemente cuando los individuos abandonan las grasas tradicionales como las del Aceite de Coco y empiezan a consumir grasas poli insaturadas presentes en los alimentos modernos altamente procesados.

Un estudio llevado a cabo en 2009 en el Instituto Garvan de Investigación Médica en Australia demostró que una dieta rica en Aceite de Coco protege contra la resistencia a la insulina en músculo y grasa(4). Según se desprende del estudio “Una dieta rica en Aceite de Coco, que contiene muchos ácidos grasos de cadena media, también evita la acumulación de grasa corporal causada por otros tipos de dieta ricas en ácidos grasos de cadena larga de similar carga energética”. Estos descubrimientos son de capital importancia porque la resistencia a la insulina y la obesidad son los mayores factores que desembocan en el desarrollo de la diabetes tipo II.

Otro estudio llevado a cabo en 2010 para “estudiar el efecto de los aceites vegetales ricos en ácidos grasos saturados en el perfil lípido, antioxidantes endógenos y tolerancia a la glucosa en ratas que sufren diabetes tipo II concluyó: “El tipo de ácido graso presente en la dieta determina el efecto negativo o beneficioso de su ingesta. El ácido Laúrico presente en el Aceite de Coco puede proteger contra la dislipidemia inducida por la diabetes”(5).

Mientras que la diabetes tipo II está relacionada con el estilo de vida y la dieta, la diabetes tipo I es una enfermedad autoinmune que restringe hasta eliminar la producción de insulina en el organismo. Sin embargo, también encontramos datos acerca de los beneficios del Aceite de Coco en el tratamiento de la diabetes tipo I.

Un estudio llevado a cabo en 2009 sugiere que los ácidos grasos de cadena media presentes en el Aceite de Coco pueden mejorar la función cerebral en los pacientes de diabetes tipo I. El estudio concluye: “Los triglicéridos de cadena media ofrecen la ventaja de preservar la función cerebral bajo condiciones hipoglicémicas sin causar una hiperglicemia ni sus negativas consecuencias”(6). Otros estudios recientes  muestran que algunas enfermedades neurológicas como el Alzheimer deberían clasificarse como diabetes tipo III(7). El Aceite de Coco funciona de manera especialmente buena en el tratamiento de esta diabetes tipo III como hemos visto en anteriores artículos.

Conforme los testimonios de pacientes que usan Aceite de Coco se van haciendo públicos y su efectividad sale a la luz, las compañías farmacéuticas lanzan nuevos fármacos para tratar de minimizar los efectos y el ruido producido por el Aceite de Coco que, lógicamente, no pueden patentar. Sin embargo, un estudio realizado en 2011 acerca del ácido cáprico, uno de los triglicéridos de cadena media presentes en el Aceite de Coco, apunta a qué “este ácido graso natural puede servir como un regulador de los niveles de glucosa en sangre, lo que puede significar una aplicación importante en el desarrollo de nuevas y más seguras drogas para el tratamiento de la diabetes”(8). De modo que no parece que falte mucho tiempo para que veamos en el mercado una nueva generación de fármacos para tratar la diabetes basados precisamente en los mismos principios que han hecho que el consumo de Aceite de Coco natural haya sido un magnífico aliado en la lucha contra esta enfermedad.

Bibliografía

1. Asociación Americana de la Diabetes, http://www.diabetes.org/diabetes-basics/diabetes-statistics/

2. “Reversing Diabetes is Possible,” (Revertir la diabetes es posible) por Val Willingham, CNN – 28 de Enero de 2011

3. Sircar S, Kansra U. “Choice of cooking oils–myths and realities.” Journal Indian Medical Association. 1998 Oct;96(10):304-7.

4. Kochikuzhyil BM, Devi K, Fattepur SR. “Effect of saturated fatty acid-rich dietary vegetable oils on lipid profile, antioxidant enzymes and glucose tolerance in diabetic rats.” Indian J Pharmacol. 2010 Jun;42(3):142-5.

5. Enhancement of muscle mitochondrial oxidative capacity and alterations in insulin action are lipid species dependent: potent tissue-specific effects of medium-chain fatty acids. Diabetes. 2009 Nov;58(11):2547-54. Artículo Completo Aquí.

6. Page KA “Medium-chain fatty acids improve cognitive function in intensively treated type 1 diabetic patients and support in vitro synaptic transmission during acute hypoglycemia.”  Diabetes. 2009 May;58(5):1237-44.

7. “Insulin: Predictor for Alzheimer’s?,” (Insulina: ¿Predictor para el Alzheimer)? Por Fernanda Barros, Corresponsal de Ivanhoe Health, 13 de Abril de 2011

8. “Van Andel Institute study may lead to better, safer drug for diabetes” (Estudio del Instituto Van Andel puede significar mejores y más seguras drogas para el tratamiento de la diabetes) 21 de Noviembre de 2011

 

El Aceite de Coco y la Acidez de Estómago

Bacteria Helico Pylori

Bacteria Helico Pylori

La bacteria Helico Pylori es una de las bacterias más comunes que infectan a la raza humana. Se encuentra en familias enteras que se pasan la bacteria de unos a otros. La Helico Pylori vive en el estómago y el esófago y estimula a las células del estómago a producir cantidades excesivas de ácido gástrico o ácido hidroclorídrico. El ácido producido en exceso sale del estómago hacia arriba produciendo ardores, o técnicamente, reflujo gastroesofágico. Este reflujo es doloroso y puede producir úlceras, gastritis y ocasionalmente cáncer gástrico que puede llegar a ser mortal.

Existen docenas de diagnósticos médicos para determinar la presencia de la Helico Pylori y docenas de tratamientos desarrollados por la industria farmacéutica que ganan billones de euros con esta enfermedad.

El tratamiento normal consiste en un diagnóstico preciso de la enfermedad utilizando un análisis del aliento del paciente para determinar la presencia de gases producidos por la bacteria, seguido de una medicación que dura diez días de media y consiste en hasta 6 antibióticos diarios y dos inhibidores de la bomba de protones. Finalmente, al paciente se le vuelve a analizar para comprobar la presencia de Helico Pylori. La tasa de éxito con este tratamiento fluctúa del 70 al 90 por ciento.

Los problemas del tratamiento químico para el paciente son:

  • Alto Coste: Si no se tiene seguro médico puede costar entre 300 y 500 euros
  • Efectos Secundarios: Diarrea, dolores estomacales, crecimiento de bacterias
  • Tiempo: Varias visitas a médicos y laboratorios

En resumen, el tratamiento de la infección por Helico Pylori es costoso, produce efectos secundarios y lleva bastante tiempo, al tiempo que no es 100% infalible.

Por su parte, el Aceite de Coco es un antibiótico natural excelente. Mata las bacterias y los hongos por contacto. El Aceite de Coco se compone de grasas saturadas de cadena media. La gasa saturada más presente en el Aceite de Coco es el Ácido Laúrico. Este Ácido Laúrico es capaz de invadir la membrana celular de las bacterias y destruirlas.

Veamos un extracto de un estudio científico al respecto. “Los estudios de las grasas en 1960 por Kabara y colegas mostraron que los ácidos grasos de cadena media (C8 a C14) y sus monoglicéridos tenían efectos antimicrobiales contra una cantidad de organismos testados en laboratorio.”

Los estudios de 1960 confirmaron la actividad antimicrobial de estos lípidos contra organismos gram positivo y gram negativo, incluyendo Neisseria Gonorrhoeae, Helicobacter Pylori y Chlamydia Trachomatis, así como con los viruses envueltos en Candida Albicans y levaduras.

Desde 1998, diversos estudios clínicos han confirmados estos datos de laboratorio, y específicamente acerca de la monolaurina, el monoglicérido del Ácido Laúrico presente en el Aceite de Coco Virgen. Una pomada preparada al 2% con Lauricidin, un compuesto que contiene un 90% de monolaurina pura de los laboratorios Skin Sciences Laboratory disminuyó considerablemente los cultivos de gérmenes en las manos de los trabajadores de los hospitales al acabar sus turnos.

Otro estudio investigó las lesiones de la piel de 100 pacientes pediátricos. Los mejores aislados fueron SA, coagulasa negativos SA, Streptococcus spp, Enterobacter spp y Escherichia vulneris. La sensibilidad de estos organismos a la penicilina, oxacilina, eritromicina, ácido fusídico, mupirocina y vancomicina varió significativamente, lo que demuestra menor a mayor susceptibilidad, en los diferentes aislados (prueba exacta de Fisher = 0,000, p <0,05). En claro contraste, la sensibilidad a la monolaurina no varió significativamente entre los diferentes aislados de bacterias (prueba exacta de Fisher = 0.000; p <0,05) reflejando una alta actividad antibacteriana.

También existe una marcada diferencia estadística en los grados de resistencia. SA, coagulasa negativos SA y streptococcus spp no mostraron ninguna resistencia a la monolaurina, lo contrario a los distintos niveles de resistencia mostrados con otros antibióticos en este estudio.

Podemos afirmar con rotundidad que la monolaurina presente en el Ácido Laúrico, el ácido graso predominante en el Aceite de Coco es altamente antibacteriano y mata la bacteria Helico Pylori.

Ahora bien, cualquier médico recomendaría el tratamiento químico convencional a pesar de que el Aceite de Coco no ha producido efectos secundarios en los millones y millones de personas que lo toman diariamente, especialmente en Asia. Los pacientes que han rehusado medicarse con el tratamiento convencional y han apostado por un tratamiento natural consistente en tomar con sus comidas el equivalente a una cucharada de Aceite de Coco Virgen tres veces al día han descubierto que la enfermedad remite y la bacteria es eliminada en un mes. Todo ello sin efectos secundarios, visitas a médicos y laboratorios y con un muy bajo coste. Todos los pacientes examinados fueron sometidos a un nuevo test después de consumir Aceite de Coco durante un mes y ninguno de ellos volvió a dar positivo. La bacteria había desaparecido y con ella los reflujos, la acidez y el malestar gastroesofágico.

En resumen, ningún gobierno ha alertado jamás de que la ingesta de Aceite de Coco sea peligrosa en cualquier modo y no se conoce en la historia ningún caso de efecto secundario o dolencia alguna causada por el Aceite de Coco. Para aquellas personas que sufren los efectos de la bacteria Helico Pylori -o de cualquier otra bacteria- tomar Aceite de Coco durante un mes para comprobar sus efectos en el organismo es, en el peor de los casos, inocuo, y las posibilidades reales de solucionar una infección bacteriana o incluso vírica son muy altas. Si a esto le añadimos los beneficios clásicos que ofrece el consumo de Aceite de Coco (piel, cabello, metabolismo, energía, sistema cardiovascular, etc.) probar este producto 100% natural debería ser uno de los primeros pasos que todo el mundo diese para mejorar su salud, incluso si están tomando medicación química convencional.

El Aceite de Coco, el Elixir de la Vida

El Aceite de Coco, el Elixir de la Vida

Portada del libro El Aceite de Coco, el Elixir de la Vida

Se acaba de publicar el libro electrónico El Aceite de Coco, el Elixir de la Vida, un completo manual en el que se repasan los principales usos y beneficios del Aceite de Coco Virgen. El libro electrónico está disponible para descargarse en PC, Tablet, Smartphone, o libro electrónico en las siguientes webs de Amazon, pero se puede acceder a cualquiera desde cualquier país:

Si prefiere una copia impresa del libro, puede conseguirla aquí.

El libro, escrito por Carlos Abehsera, autor del éxito de ventas Adelgazar sin Milagros, además de recopilar toda la información acerca del Aceite de Coco Virgen, nos cuenta su experiencia personal de varios años usando este producto. En sus páginas, el autor nos explica como decidió añadir Aceite de Coco a su dieta y a la de su familia y cómo ha utilizado el Aceite de Coco para luchar contra la obesidad, la dermatitis y otros problemas de salud.

En su clásico estilo personal, nos relata como usó el Aceite de Coco para eliminar los problemas en la piel de uno de sus hijos y como compaginó en su alimentación el Aceite de Coco Virgen con el Aceite de Oliva.

Si quiere tener siempre disponible esta información en formato electrónico para llevar en su PC, su Tablet, su teléfono o su libro electrónico, no dude en descargarse el libro hoy mismo.

7 Motivos para Incluir Aceite de Coco en la Dieta Familiar

Salud Familiar

Salud Familiar

El Aceite de Coco juega un papel crucial en la salud familiar. En la actualidad, muchas de las comidas que hacemos carecen de los nutrientes que nuestro cuerpo necesita y tienen, por el contrario, un aporte excesivo de sustancias que son perjudiciales para el organismo. Los niños comen en los colegios, los padres en las oficinas. Los desayunos se hacen a toda prisa para llegar a tiempo al comienzo de la ajetreada agenda diaria. Por ello, es de vital importancia utilizar aquellas comidas que podemos hacer en casa para ingerir alimentos de calidad que proporcionen la base para mantener una salud de hierro.

¿Porqué es importante alimentar a la familia con Aceite de Coco Virgen? Básicamente, por sus magníficas propiedades para el organismo. Veamos los principales 7 motivos para incluir Aceite de Coco en cada comida que hagamos en la casa y asegurarnos que sus propiedades llegan a todos los miembros de nuestra familia de manera diaria y dentro del marco de una dieta que les resulta familiar, agradable y cómoda.

  1. El Aceite de Coco mejora la digestión. Las grasas saturadas presentes en el Aceite de Coco ayudan en el control de parásitos y hongos que causan indigestión y otros problemas relacionados con la digestión como el síndrome de colon irritable. Las grasas contenidas en el Aceite de Coco también ayudan en la absorción de vitaminas, minerales y aminoácidos, mejorando la salud en última instancia.
  2. El Aceite de Coco regula la función del colon. El Aceite de Coco es muy útil en la regulación de los patrones de excreción. Puede ayudar en el tratamiento y prevención de diversas afecciones intestinales, cualquiera de las cuales puede influir en la mala regularidad.
  3. El Aceite de Coco regula la secreción de insulina y la utilización de la glucosa en sangre. El Aceite de Coco es un alimento excepcional para diabéticos y no diabéticos que quieren estabilizar su glucosa en sangre.
  4. El Aceite de Coco proporciona una fuente constante de energía gracias a su alto contenido en ácidos grasos de cadena media.
  5. El Aceite de Coco es un anti-microbiano conocido por su capacidad para combatir infecciones. Los triglicéridos de cadena media y Mono glicéridos que contiene el Aceite de Coco son los mismos que se encuentran en la leche materna humana y tienen unas propiedades antimicrobianas excelentes. Estas grasas alteran la estructura lípida de los microbios consiguiendo desactivarlos. Más o menos la mitad de la composición del Aceite de Coco consiste en Ácido Laúrico. El Ácido Laúrico, su metabolito monolaurina, y otros ácidos grasos en el Aceite de Coco son bien conocidos por su capacidad para protegernos de las bacterias, virus, hongos y otros parásitos. Al mismo tiempo, el Aceite de Coco no tiene efectos negativos en las bacterias intestinales, consiguiendo, sin embargo, desactivar los microbios no deseables.
  6. El Aceite de Coco es un potente antioxidante que protege contra la formación de radicales libres y contra el daño que estos producen en el organismo.
  7. El Aceite de Coco es Anti Bacteriano. Al consumir Aceite de Coco diariamente conseguiremos eliminar las bacterias que producen úlceras, infecciones de garganta, infecciones de orina y otras infecciones bacterianas. Por eso el Dr. Mercola llama al Aceite de Coco el Antibiótico Natural.

No existe una cantidad concreta de Aceite de Coco que debamos tomar al día. No existe tal cosa como una sobredosis de Aceite de Coco. Si nunca lo ha utilizado para cocinar, probablemente prefiera ir introduciéndolo poco a poco en su dieta reemplazando otras grasas menos beneficiosas sobre todo para cocinar con temperatura.

Hay muchas formas creativas de añadir Aceite de Coco a su dieta, pero la más sencilla es sin duda utilizarlo como cualquier otra grasa que se use en la cocina, tanto para elaborar recetas como para freír, asar, saltear o cualquier otra técnica que requiera usar una grasa con temperatura.

Alimentar correctamente a su familia para que esta disfrute de una buena salud es fundamental, de modo que no pierda la oportunidad de incluir un aporte diario de Aceite de Coco Virgen en su dieta para garantizar los mejores resultados.

El Aceite de Coco y los problemas de Tiroides

Hipotiroidismo y enfermedad de Hashimoto

Hipotiroidismo y enfermedad de Hashimoto

La Tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad de carácter autoinmune que provoca una inflamación en la glándula tiroides conduciendo al hipotiroidismo. La inflamación masiva de la glándula tiroides resulta en una baja producción de la hormona tiroidea y gradualmente produce hipotiroidismo. Esta enfermedad se suele diagnosticar entre los 20 y los 30 años de edad, siendo mucho más común en las mujeres que en los hombres.

Los síntomas de la enfermedad van cambiando conforme esta va avanzando y comienzan con fatiga, ganancia de peso, dolores musculares y articulares, entre otros hasta evolucionar a pérdida de gusto y olfato, sequedad de la piel, dolores de garganta, etc.

Para tratar el hipotiroidismo, la comunidad médica receta pastillas de hormonas sintéticas a los enfermos que deben tomar durante el resto de sus vidas. Esto se debe a que estas drogas causan que el organismo deje de producir sus propias hormonas tiroideas, de modo similar a las medicinas para la diabetes y la insulina, garantizando clientes de por vida a las grandes farmacéuticas.

Los test para detectar el hipotiroidismo no son exactos y realizar varias pruebas consecutivas suele producir diferentes resultados. De modo que algunas personas acaban tomando un tratamiento de por vida para una enfermedad que no tenían antes de comenzar el tratamiento. Del mismo modo, las personas que han estado tomando hormonas sintéticas son mucho más difíciles de curar que aquellas que no han tomado nada.

Hay bastantes alternativas naturales para controlar los síntomas asociados con la enfermedad de Hashimoto bajo control. Aunque no existe una cura, los remedios naturales han sido suficientes, en muchos casos, de ayudar a las personas que sufren este desorden.

El Aceite de Coco es uno de los remedios naturales más potentes que existen. Si tiene la enfermedad de Hashimoto o le han diagnosticado hipotiroidismo, añadir Aceite de Coco a su dieta habitual es una de las mejores cosas que puede hacer.

El Aceite de Coco es una grasa saturada compuesta principalmente por ácidos grasos (triglicéridos) de cadena media. Estos triglicéridos de cadena media pueden acelerar su metabolismo, aumentar su temperatura basal y promover la pérdida de peso aumentando sus niveles de energía. Además, más del 50% de estos triglicéridos de cadena media son Ácido Laúrico. El Ácido Laúrico es un ácido graso esencial presente en el Aceite de Coco y que el cuerpo humano utiliza para construir y mantener el sistema inmunológico. Todos estos factores combinados tienen un efecto positivo en la glándula tiroides.

Existen otros ácidos grasos presentes en el Aceite de Coco que no son menos importantes y ayudan a mantener una buena salud. El Ácido Linoleico es una grasa poliinsaturada que ha sido comúnmente usada por la industria de la pérdida de peso y se vende habitualmente como suplemento nutricional llamado CLA, las siglas para Ácido Linoleico Conjugado. Presentado en cápsulas de gel, esta grasa saludable ha demostrado promover la pérdida de grasa en una importante cantidad de estudios clínicos.

Otro componente importante del Aceite de Coco es el Ácido Oleico, que es un ácido graso del tipo Omega-9. Esta grasa es además el principal componente del Aceite de Oliva Virgen Extra, otro magnífico aliado de la salud. Este ácido graso se ha demostrado que eleva los niveles de HDL (colesterol bueno) al tiempo que baja los niveles de LDL (colesterol malo).

Ingerir un mínimo de 4 cucharadas de Aceite de Coco (de 50 a 60 ml) a diario es la cantidad ideal para cualquier persona que sufra hipotiroidismo o la enfermedad de Hashimoto. Esto puede parecer una cantidad muy grande de Aceite de Coco, pero en realidad no es tanto. Basta con sustituir las grasas habituales que utilizamos en la cocina con Aceite de Coco para consumir una cantidad considerable al día. Además, tenga en cuenta que al ingerir este Aceite de Coco obtendrá otra serie de beneficios relacionados con la salud.

Debemos recordar que, a diferencia de otras grasas, el Aceite de Coco no se enrancia (no se oxida) al cocinar con él ni pierde sus propiedades. Del mismo modo, mantiene intactas sus propiedades al pasar de estado sólido a líquido y viceversa, por lo que su versatilidad es absoluta.

 

 

 

El Aceite de Coco y la Dermatitis

Eczema y Dermatitis Atópica

Eczema y Dermatitis Atópica

El Eczema es un conjunto de afecciones dermatológicas (de la piel), caracterizadas por presentar lesiones inflamatorias diversas tales como: eritema, vesículas, pápulas y exudación. En este artículo veremos como puede ayudarle el Aceite de Coco en el tratamiento de estas afecciones.

El Eczema es un tipo de dermatitis (palabra que significa inflamación de la piel) que brota una y otra vez. Normalmente se empieza a manifestar en la niñez y es habitual que lo sufran familias completas, pues es hereditario. La severidad y duración de los brotes varía de persona a persona e incluso en la misma persona se manifiesta de distinta forma según la temporada. Se calcula que afecta a unos 15 millones de personas sólo en Estados Unidos, incluyendo un 10-20% de niños.

Existen varios tipos de Eczema. Estos son los más habituales:

  • Dermatitis Atópica: El tipo de Eczema más severo y crónico. Esta enfermedad causa picor e inflamación de la piel. Casi siempre comienza en la niñez.
  • Dermatitis de Contacto: La dermatitis de contacto es el nombre que se le da a cualquier inflamación de la piel que se produce cuando la superficie de la piel entra en contacto con una sustancia que se origina fuera del cuerpo.  Suele venir acompañada de picores.
  • Eczema Dishidrótico: Es un tipo de Eczema que presenta ampollas. Es más común en las mujeres, hasta el doble de casos. Se limita a las palmas de las manos, los dedos y las plantas de los pies. Pueden aparecer parches de piel resquebrajada que pican y se desescaman constantemente o que se vuelven rojos y duelen con intensidad.
  • Eczema Numular: Más común en los hombres, este tipo produce parches de piel seca en los meses de verano. Puede afectar cualquier parte del cuerpo, particularmente las zonas bajas de las piernas. Uno o varios parches aparecen y persisten durante semanas o meses.
  • Dermatitis Seborreica: La dermatitis seborreica es una enfermedad inflamatoria común de la piel caracterizada por lesiones escamosas generalmente en el cuero cabelludo y la cara

¿Cuáles son los síntomas del Eczema?

  • La piel tiene apariencia seca y habitualmente se pela
  • Algunas áreas de la piel se enrojecen e inflaman. Algunas zonas comunes son las palmas de las manos, los codos y muñecas, la parte de atrás de las rodillas y las zonas colindantes al cuello.
  • La piel inflamada pica. Cuanto más la rascas, más pica.
  • En ocasiones, la zonas inflamadas presentan ampollas.

¿Qué causa el Eczema?

Ciertos genes hacen que algunas personas tengan una piel más sensible. Se cree que un sistema inmunológico muy activo puede ser un factor probable. También se cree que un defecto en la barrera de la piel puede contribuir al Eczema. Este defecto permite que la humedad se pierda y los gérmenes penetren en la piel. Usar productos no naturales en la piel puede contribuir a abrir estos defectos en la piel y producir eczema dado que rompen la barrera natural de la piel.

Los factores que desencadenan el Eczema son:

  • Alergias alimenticias
  • Contacto con sustancias irritantes
  • Alergénicos medioambientales
  • Cambios hormonales
  • Mala salud intestinal
  • Enfermedades Autoinmunes
  • Calor y sudoración
  • Frío y climas secos, condiciones de viento
  • Sequedad de la piel
  • Ácaros del Polvo

Algunos médicos son rápidos al recetar cremas cargadas con barreras químicas o incluso esteroides y cortisonas. Aunque estos productos ofrecen cierto alivio momentáneo, normalmente perpetúan el ciclo de aparición/desaparición del Eczema. En nuestra experiencia, cuanto más natural es el tratamiento mayor tiempo pasa entre los brotes o estos llegan incluso a desaparecer, como veremos a continuación, usando Aceite de Coco.

De acuerdo con la Asociación Norteamericana del Eczema, los mejores hidratantes para los brotes son los de base grasa y no acuosa. El Aceite de Coco es claramente un candidato perfecto para desempeñar bien este trabajo dado que contiene menos agua que las cremas comerciales y definitivamente tiene una base grasa. Aunque el Aceite de Coco no tiene una alta concentración de agua, su capacidad para retener la humedad es lo que le confiere la capacidad de restaurar la piel seca y escamosa, manteniéndola hidratada y sana.

Adentrándonos en el terreno meramente científico, en una flora dérmica sana, las lipasas son enzimas que digieren el sebo (aceites corporales) en ácidos grasos. Esto acidifica la piel previniendo que las bacterias penetren, algo que es muy importante si existen grietas en la piel. El Aceite de Coco eliminas las bacterias de la piel al convertirse en ácidos grasos que producen una barrera ácida en la piel haciendo esta inhóspita para la supervivencia de las bacterias. No nos olvidemos tampoco que los ácidos grasos de cadena media presentes en el Aceite de Coco poseen propiedades antibacterianas, antivíricas y fungicidas. Esto se traduce en el Aceite de Coco proporcionando una protección adicional contra los microbios responsables del Eczema.

¿Cómo podemos usar el Aceite de Coco para combatir el Eczema?

Consúmalo!

La curación es un camino de doble dirección, desde dentro hacia fuera y desde fuera hacia dentro. De manera que para promover la salud desde el interior hay que consumir Aceite de Coco de manera diaria. Las madres que estén amamantando a sus bebés con Eczema pueden tomar también Aceite de Coco para incrementar las propiedades saludables de su leche, pasando estos beneficios a sus bebés.

Únteselo!

Si, únteselo sin miedo en la piel en cualquier cantidad que considere necesaria y tan a menudo como quiera. Para eczema en las manos, pruebe a ponerse unos guantes de algodón después de aplicarse el Aceite de Coco. Estos guantes protegerán sus manos y permitirán al Aceite de Coco prolongar su efecto.

Báñese en él!

Si, ha leído bien, métase en la bañera y añada Aceite de Coco al agua. Llene la bañera con agua templada (no caliente, el Eczema no se lleva bien con el agua caliente!) y añada 200ml de aceite de coco. Mueva suavemente el agua hasta conseguir que el Aceite de Coco se mezcle en el agua… tanto como el aceite puede mezclarse con el agua, que no es mucho. Métase en el baño y quédese ahí durante 30 minutos (tenga cuidado después al levantarse). Los poros de la piel se abrirán permitiendo que las moléculas de Aceite de Coco penetren y limpien en profundidad. Después de escurrirse, séquese con normalidad con una toalla. Este método es perfecto si el Eczema se produce en zonas de difícil acceso como la espalda.

En nuestra experiencia, sobre todo en niños, aplicar Aceite de Coco Virgen 3 veces al día en la zona afectada elimina por completo el eczema durante meses, años, o incluso de manera permanente, mucho más rápido que las cremas con cortisona y definitivamente de una manera más duradera.

 

Dosis recomendadas de Aceite de Coco

 

Aceite de Coco Extra Virgen Ecológico

Aceite de Coco Extra Virgen Ecológico

El Aceite de Coco no es un medicamento, sino un alimento natural. Por lo tanto, puede usarse sin temor en la cocina como ingrediente habitual en lugar de cualquier otra grasa como la mantequilla o los distintos aceites vegetales. Cuando se usa el Aceite de Coco como parte de una terapia para combatir una enfermedad, suelen recomendarse dosis concretas de este alimento. Por ejemplo, muchos cardiólogos recomiendan tomar unas tres cucharadas diarias de Aceite de Coco para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Hemos recopilado de internet unas pautas de consumo orientativas en función del peso. Estas recomendaciones son para el consumo diario de Aceite de Coco Virgen para personas mayores de 12 años.

 

Más de 11 Kg: 1 Cucharada al día

Más de 23 Kg: 1 1/2 Cucharadas al día

Más de 34 kg: 2 Cucharadas al día

Más de 45 Kg: 2 1/2 Cucharadas al día

Más de 57 Kg: 3 Cucharadas al día

Más de 68 Kg: 3 1/2 Cucharadas al día

Más de 79 Kg: 4 Cucharadas al día

La forma de tomar el aceite de coco es a elección de cada uno. Puede tomarse Aceite de Coco untado en pan, en cucharadas directamente, disuelto en cualquier bebida, como aderezo de ensaladas o como parte de cualquier receta de cocina.

Hay que recordar que el Aceite de Coco no pierde sus propiedades al pasar de estado sólido a líquido ni al calentarse y enfriarse, por lo que cualquier uso es posible.

Para más información acerca del uso del Aceite de Coco en la cocina, pinche aquí.

Más sobre el Aceite de Coco y el Alzheimer

Aceite de Coco y Alzheimer

Aceite de Coco y Alzheimer

Son muchas las preguntas que nos llegan relacionadas con el Aceite de Coco y el Alzheimer. Muchas personas se aventuran a suministrar Aceite de Coco a los enfermos de esta horrible enfermedad sin comprender exactamente qué es lo que están haciendo y porqué. Es importante comprender que el Aceite de Coco es un alimento magnífico pero que no tiene efectos milagrosos. Si el Aceite de Coco funciona bien como suplemento para los enfermos de Alzhemimer no es algo milagroso, sino científico, y como cualquier solución científica hay que comprenderla para aplicarla bien.

Ya hemos comentado en otras entradas que el Aceite de Coco es una grasa saturada que tiene la virtud de metabolizarse en energía en el hígado. La conversión de grasa en energía produce unos elementos llamados cuerpos cetónicos. Estos cuerpos cetónicos pueden ser usados por algunos órganos del cuerpo humano como el corazón o el cerebro para conseguir energía y aquellos que no se utilizan son desechados por la orina. Habitualmente, para crear cuerpos cetónicos hay que entrar en un estado llamado cetosis, que se produce cuando se priva al organismo de azúcar y de los alimentos que producen azúcar al ser digeridos, principalmente los hidratos de carbono. Al no tener glucosa disponible, el organismo entra en cetosis y comienza a utilizar la grasa como combustible, produciendo los cuerpos cetónicos.

Pues bien, el cerebro de los enfermos de Alzheimer tiene dificultad para utilizar la glucosa como combustible. Por ello, si reducimos al máximo el aporte de alimentos que producen glucosa y potenciamos los alimentos que nos van a hacer producir cuerpos cetónicos, le damos al cerebro un combustible alternativo que sí puede utilizar con normalidad y es por ello que se cree que los enfermos mejoran o al menos dejan de empeorar. Sus cerebros vuelven a estar provistos de la energía necesaria que necesitan para funcionar.

Por ello, tomar Aceite de Coco no es suficiente para que este mecanismo funcione. Además de potenciar la dieta con Aceite de Coco es necesario reducir al máximo la ingesta de alimentos y bebidas que contengan hidratos de carbono. Son estos alimentos los que se metabolizan en glucosa de manera más sencilla y rápida y son los que tenemos que evitar. En general, todas las harinas, pastas, féculas, azúcares, alcoholes y demás alimentos que tengan un contenido más que testimonial de hidratos de carbono.

Al ingerir hidratos de carbono, estos se descomponen en el estómago de manera inmediata en dos glúcidos: fructosa y glucosa, elevando por tanto nuestro nivel de glucosa en sangre y proporcionando energía inmediata a cualquier parte del cuerpo. Nuestro objetivo, por lo tanto, debe ser restringir este aporte energético y forzar a que el organismo utilice las grasas como combustible para aportar la energía necesaria a los distintos órganos. Si, en ese momento, ingerimos habitualmente Aceite de Coco, será más sencillo para el organismo hacer este cambio de combustible mediante el proceso denominado cetosis que hemos comentado antes.

La única excepción a esta regla son los enfermos de diabetes. Si bien las personas normales no tienen problema en deshacerse del exceso de cuerpos cetónicos que se producen en la cetosis y de equilibrar el pH de la sangre, los enfermos de diabetes no pueden realizar estas dos tareas con tanta facilidad y entran fácilmente en un estado llamado cetoacidósis ácida que es peligroso para la salud. Por ello, si el enfermo de Alzheimer al que quieren ayudar con esta terapia suministrándole Aceite de Coco es, además, enfermo de diabetes, deben evitar provocarle la cetosis y deben consultar con su médico antes de comenzar a aplicar este tipo de dieta.

Propiedades del Aceite de Coco

Cocos de los que se extrae el aceite

Cocos de los que se extrae el aceite

El autor del libro Adelgazar sin Milagros, Carlos Abehsera, ha hablado en la radio de las propiedades del Aceite de Coco. En concreto, en el programa semanal Sano y Nutritivo de esRadio Málaga, ha explicado junto con Carlos Ferragut cuales son las características que hacen del Aceite de Coco un producto tan sano y recomendable.

Además de las características, Abehsera y Ferragut han hablado sobre la historia del Aceite de Coco, la diferencia entre este y el Aceite de Palma, y sobre los triglicéridos de cadena media que componen el Aceite de Coco. También han tenido tiempo para hablar de las diferencias entre los aceites insaturados, como el aceite de oliva, maíz o girasol y el aceite saturado como el Aceite de Coco.

En el próximo programa (que colgaremos también en nuestra web), los presentadores nos hablarán sobre los beneficios exclusivos para la salud que conlleva el consumo diario de Aceite de Coco. Aquí debajo dejamos el audio para que puedan escucharlo.

Adelgazar con Aceite de Coco

Adelgazar con Aceite de Coco

Adelgazar con Aceite de Coco

Existe un mito muy extendido según el cual comer grasa engorda. Esto no es tan empíricamente cierto como nos hacen creer. En realidad, cualquiera de los nutrientes que comamos en exceso tienen el potencial de hacernos engordar, ya sean grasas, proteínas y sobre todo hidratos de carbono. Es el exceso de nutrientes lo que nos hace engordar.

Existen una cantidad importante de planes nutricionales para adelgazar, entre ellos este que está dando muy buen resultado, y muchos de ellos incorporan las grasas como parte fundamental de la rutina alimenticia. No en vano, las grasas son esenciales para nuestro organismo, tanto las saturadas como las insaturadas.

En el proceso de pérdida de peso el Aceite de Coco juega un papel fundamental. Por un lado, nos aporta ácidos grasos de cadena media, increíblemente beneficiosos para el organismo. Por otro lado, nos ayuda a adelgazar acelerando nuestro metabolismo y convirtiéndose en energía de manera inmediata sin pasar por el torrente sanguíneo. No es de extrañar que las sociedades que utilizan el Aceite de Coco como base de su alimentación tengan unos ratios de sobrepeso bastante bajos.

El Aceite de Coco, como grasa saturada que es, tiene un papel protagonista a la hora de cocinar en nuestro menú diseñado para adelgazar. No en vano, ni se oxida ni se enrancia al aplicarle temperatura, lo que hace de este aceite el aliado perfecto en la cocina, ya sea para asar, hornear, cocer, guisar o incluso cocinar con presión. A diferencia de otros aceites mono o poli insaturados, el Aceite de Coco demuestra una gran resistencia a la temperatura y sus maravillosas características se mantienen inalteradas con los cambios térmicos.

Existen bastantes estudios que apuntan directamente a los Ácidos Grasos de Cadena Media presentes en el Aceite de Coco como unos aliados de lujo para adelgazar. Un buen plan para perder peso debe utilizar el Aceite de Coco como base grasa del mismo. Tratar de adelgazar ingiriendo grasas insaturadas será mucho más difícil y eliminar la grasa de la dieta no es una idea acertada desde un punto de vista nutritivo.

Por ello, si está pensando comenzar un nuevo plan para adelgazar o simplemente quiere perder algo de peso, no dude en incluir el Aceite de Coco en su plan pues el proceso de adelgazamiento será más rápido, efectivo y nutritivo usando esta grasa que tantos beneficios nos aporta. De modo que no lo dude, si va a empezar una dieta para adelgazar, compre hoy mismo su bote de Aceite de Coco y téngalo siempre a mano en la cocina. Su cuerpo se lo agradecerá.